Respuesta rápida. Una carta de presentación es un texto de entre 250 y 400 palabras, en una sola página, que acompaña al currículum y contesta a tres preguntas: a qué puesto te presentas, qué sabes hacer de lo que esa oferta pide, y qué quieres que ocurra después. Un modelo de carta de presentación te da el esqueleto —encabezado con tus datos, destinatario, asunto, apertura, cuerpo, cierre con llamada a la acción, despedida y firma—, pero el texto se reescribe para cada oferta usando las palabras que aparecen en la propia descripción del puesto. En este artículo tienes seis modelos completos, con los huecos marcados, para copiar y adaptar en quince minutos.
Qué es una carta de presentación y cuándo suma de verdad
La carta de presentación es el documento que acompaña al currículum y hace lo que el currículum no puede hacer: explicar. El currículum enumera; la carta conecta. Tú tienes una lista de puestos, fechas y titulaciones; quien lee necesita entender por qué esa lista encaja con un problema concreto que tiene una empresa concreta esta semana. Ese salto —de la lista al encaje— es todo el trabajo de la carta.
Conviene ser realista sobre su peso. No todas las candidaturas la necesitan, y en algunos procesos ni siquiera se lee. Cuando el formulario de la empresa te obliga a rellenar quince campos cerrados y a puntuar tu nivel en seis herramientas, el peso de la decisión se ha trasladado a esos campos. Escribir una carta de tres páginas para ese proceso es tiempo mal invertido. En cambio, hay cinco situaciones en las que la carta cambia el resultado con frecuencia porque el currículum, por sí solo, se lee mal:
- Candidatura espontánea. No hay oferta, así que nadie sabe para qué te presentas. Sin carta, tu currículum es un archivo sin contexto en una bandeja de entrada.
- Cambio de sector u oficio. Tu experiencia parece de otra cosa. La carta es donde traduces lo que hiciste al idioma del puesto nuevo.
- Primer empleo o poca experiencia. El currículum ocupa media página y toda la evidencia está en prácticas, proyectos de formación o trabajos no relacionados. La carta es donde ese material se convierte en argumento.
- Pausa laboral. Un hueco de dos años en las fechas genera una pregunta silenciosa. Mejor contestarla tú, en una línea y sin dramatismo, que dejar que la conteste quien lee.
- Muchos candidatos con el mismo perfil. Cuando veinte currículums dicen lo mismo, el desempate lo marca quién demuestra haber leído la oferta.
Fuera de esos casos, la carta sigue siendo útil, pero su función es más modesta: confirmar que sabes escribir, que has entendido el puesto y que no estás enviando el mismo archivo a doscientas empresas. Eso ya es información valiosa para quien selecciona.
Una carta de presentación no repite el currículum: elige dos cosas del currículum y explica qué problema resuelven en esa empresa. Si al quitar el nombre de la empresa la carta sigue valiendo igual, es que no dice nada.
Si estás empezando desde cero, tenemos una guía complementaria sobre cómo hacer una carta de presentación efectiva para tu CV.
Carta de presentación, carta de motivación y email de candidatura: no son lo mismo
Se confunden mucho y responden a intenciones distintas. La carta de presentación es comercial y breve: vende un encaje profesional con una oferta. La carta de motivación es más larga y personal, se usa sobre todo en procesos académicos, becas y programas de formación, y ahí sí tiene sentido hablar de vocación y de recorrido personal. El email de candidatura es el vehículo: el mensaje corto que envuelve los archivos adjuntos y que, si está bien escrito, hace que los abran.
Mezclarlas produce los dos errores más habituales de este tipo de textos. Una carta de presentación con tono de carta de motivación suena a redacción escolar («desde pequeño me apasionó…»). Un email de candidatura escrito como una carta completa satura la ventana de lectura del móvil y hace que nadie abra el adjunto. Cada formato tiene su longitud, y respetarla es la mitad del trabajo. Si lo tuyo es un proceso formativo o una beca, mira nuestra guía sobre cómo redactar una carta de motivación.
Estructura de la carta, bloque a bloque
Todos los modelos que verás después usan el mismo esqueleto de ocho bloques. Cuando lo tengas interiorizado, escribir una carta nueva deja de ser un folio en blanco y pasa a ser rellenar ocho casillas. Estos son, en orden de arriba abajo.
1. Encabezado con tus datos de contacto
Arriba, alineado a la izquierda o centrado, van tu nombre y apellidos, tu teléfono, tu correo electrónico y tu ciudad y provincia. Nada más. No hace falta la calle ni el número: si necesitan tu dirección postal, te la pedirán, y ponerla en un documento que va a circular por varios buzones no te aporta nada. El correo debe ser sobrio: nombre, apellido y, si hace falta, un número. Una dirección de correo de la adolescencia es de los pocos detalles que descartan una candidatura antes de leer una línea.
Si tienes un perfil profesional público que sostenga lo que dices (un portfolio, un repositorio de código, un perfil de red profesional actualizado), añade la URL completa en una línea. Si ese perfil está desactualizado o vacío, no lo pongas: un enlace que contradice la carta hace más daño que la ausencia de enlace.
2. Destinatario
Debajo de tus datos, con un espacio de separación, va el destinatario: nombre de la empresa, departamento y, si lo conoces con certeza, nombre y cargo de la persona. Cuando no lo conoces —que es lo normal—, usa el cargo o el departamento: «A la atención del Departamento de Recursos Humanos» o «A la atención del responsable de selección». Evita «A quien corresponda», que suena a circular administrativa.
Un aviso importante: no inventes un nombre ni lo deduzcas de un perfil público sin estar razonablemente seguro de que esa persona lleva ese proceso. Dirigir la carta a alguien que no tiene nada que ver con la vacante da peor impresión que un encabezado genérico y correcto.
3. Asunto o referencia
Una línea, en negrita, con la denominación exacta del puesto y la referencia de la oferta si la tiene. Ejemplo: «Ref. 4472 — Candidatura para el puesto de Técnico de mantenimiento electromecánico». Este bloque parece menor y no lo es: es lo que permite clasificar tu carta cuando hay tres procesos abiertos a la vez. Si te presentas de forma espontánea, el asunto describe el tipo de puesto que buscas, no un cargo inventado.
4. Apertura
Dos o tres frases. Su único trabajo es que se siga leyendo. La apertura eficaz dice de dónde vienes (dónde has visto la oferta o por qué escribes), qué eres profesionalmente en una línea y qué te ha hecho escribir precisamente a esta empresa. Lo que no funciona: empezar por «Me dirijo a ustedes con el fin de…», que es una fórmula vacía, o por «Adjunto mi currículum para su consideración», que es la conclusión, no la entrada.
Una apertura sólida se construye con datos que ya tienes: el nombre del puesto, el canal donde lo viste, tu especialidad y un motivo verificable de interés (un producto, una línea de negocio, una localización, una forma de trabajar que la empresa describe en su web). Ese motivo debe ser real y comprobable; halagos genéricos del tipo «su empresa es líder del sector» no dicen nada y se notan.
5. Cuerpo: el encaje con el puesto
Es el bloque largo: uno o dos párrafos, entre 120 y 200 palabras en total. Aquí eliges dos requisitos de la oferta —los dos que mejor domines— y demuestras cada uno con un hecho de tu experiencia. Un hecho es algo que ocurrió: una tarea que hacías, un volumen que gestionabas, una herramienta que usabas a diario, una responsabilidad que tenías. Puede llevar una cifra si la cifra es tuya y la recuerdas con exactitud; si no la recuerdas, describe la magnitud sin inventarla («un equipo pequeño», «una cartera de clientes recurrentes», «turnos de fin de semana»).
La estructura que mejor funciona en cada uno de esos dos bloques es: qué pide la oferta → qué hiciste tú que se parece → qué resultado tuvo. Tres frases por requisito. Con eso el cuerpo está escrito. Todo lo demás —adjetivos, entusiasmo, disponibilidad total— ocupa espacio sin añadir información.
La regla que no se puede saltar: solo se cuenta lo que es cierto. Adornar una responsabilidad o atribuirse un proyecto ajeno no solo es un problema ético; es un problema práctico, porque la entrevista técnica va exactamente sobre lo que has escrito, y ahí se cae en cinco minutos. Si un requisito no lo cumples, no lo menciones, o dilo con naturalidad y explica qué has hecho para acercarte.
6. Cierre con llamada a la acción
Dos frases. La primera propone el siguiente paso de forma concreta: una entrevista, una llamada, una prueba técnica, una visita. La segunda facilita ese paso: tu disponibilidad horaria real y el teléfono. «Quedo a la espera de sus noticias» no es una llamada a la acción, es una despedida disfrazada. «Puedo hacer una entrevista telefónica cualquier tarde de esta semana en el 6XX XXX XXX» sí lo es.
Si vas a hacer seguimiento, dilo aquí y cumple el plazo que anuncies. Un seguimiento educado a los diez o quince días es razonable; recordar la candidatura cada tres días no lo es. Sobre cómo redactar ese mensaje posterior tienes un ejemplo aparte en la guía de carta de seguimiento tras la entrevista.
7. Despedida y firma
«Un cordial saludo» o «Atentamente», y debajo tu nombre y apellidos. Si envías la carta en papel o en PDF firmado, añade la firma manuscrita escaneada; si va por correo electrónico, el nombre escrito basta y tiene el mismo valor. Nada de posdatas comerciales ni de frases de agradecimiento repetidas tres veces.
8. Fecha y lugar
Va arriba a la derecha o justo antes de la despedida, según el diseño. «Valencia, 28 de agosto de 2026». Este bloque tiene una utilidad práctica: si la candidatura se guarda en una base de datos, la fecha permite saber cuándo se envió y, llegado el caso, calcular cuánto tiempo lleva almacenada. Si reciclas una carta antigua, actualizar la fecha es lo primero que se olvida y lo primero que se nota.
| Bloque | Extensión | Qué hace | Error típico |
|---|---|---|---|
| Encabezado | 3-4 líneas | Que puedan contactarte | Poner DNI, edad o dirección completa |
| Destinatario | 2-3 líneas | Situar la carta en un proceso | «A quien corresponda» o un nombre inventado |
| Asunto | 1 línea | Clasificar la candidatura | Omitir la referencia de la oferta |
| Apertura | 2-3 frases | Que se siga leyendo | «Me dirijo a ustedes con el fin de…» |
| Cuerpo | 120-200 palabras | Demostrar dos requisitos | Resumir el currículum entero |
| Cierre | 2 frases | Proponer el siguiente paso | «Quedo a la espera de sus noticias» |
| Despedida y firma | 2 líneas | Cerrar con formalidad | Posdatas y agradecimientos repetidos |
| Fecha y lugar | 1 línea | Datar la candidatura | Dejar la fecha de una carta anterior |
Seis modelos de carta de presentación listos para copiar
Aquí está el material que has venido a buscar. Cada modelo está completo, se puede copiar tal cual y los huecos que tienes que rellenar van RESALTADOS EN MAYÚSCULAS Y ENTRE CORCHETES. Rellena todos: una carta con un corchete olvidado es peor que no enviar carta. Y, antes de enviar, borra cualquier frase que en tu caso no sea cierta.
Modelo 1. Candidatura espontánea (no hay oferta publicada)
Este es el más difícil de escribir porque no hay descripción de puesto de la que agarrarse. Lo que sustituye a la oferta es tu investigación: algo concreto que hace la empresa y que puedes conectar con lo que sabes hacer. Sin ese ancla, la carta es un envío en frío y se archiva.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención del Departamento de [DEPARTAMENTO AL QUE TE DIRIGES]
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura espontánea para el área de [ÁREA O TIPO DE PUESTO]
Estimado equipo de [NOMBRE DE LA EMPRESA]:
Les escribo por iniciativa propia porque sigo su actividad en [LÍNEA DE NEGOCIO, PRODUCTO, SERVICIO O PROYECTO CONCRETO QUE CONOCES] y creo que mi perfil encaja con el tipo de trabajo que realizan. Soy [TU PROFESIÓN O TITULACIÓN] con [NÚMERO] años de experiencia en [ESPECIALIDAD].
En [EMPRESA ANTERIOR] me ocupaba de [TAREA O RESPONSABILIDAD PRINCIPAL], trabajando con [HERRAMIENTA, MAQUINARIA, SISTEMA O METODOLOGÍA]. Durante ese tiempo [RESULTADO CONCRETO Y VERIFICABLE: qué mejoró, qué volumen gestionabas, qué proceso pusiste en marcha]. Antes, en [EMPRESA O FORMACIÓN ANTERIOR], desarrollé [SEGUNDA COMPETENCIA RELEVANTE], que es la parte de mi experiencia que veo más próxima a lo que ustedes hacen en [ÁREA CONCRETA DE LA EMPRESA].
Soy consciente de que ahora mismo puede que no tengan ningún proceso abierto. Si es así, les agradecería que conservaran mi candidatura para futuras necesidades; si prefieren que vuelva a escribir más adelante, indíquenmelo y lo haré encantado. Estoy disponible para una conversación breve, presencial o por teléfono, en el [TELÉFONO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: el primer párrafo es el que decide. Sustituye «sigo su actividad» por algo que solo se pueda decir de esa empresa: una apertura de centro, una certificación que han obtenido, una línea de producto nueva, una obra concreta. Y si pides que conserven tu candidatura, tiene sentido que preguntes también durante cuánto tiempo la guardarán, que es información a la que tienes derecho (lo verás más abajo, en el apartado de protección de datos).
Modelo 2. Respuesta a una oferta publicada
El caso más frecuente y el más fácil de hacer bien, porque la oferta te dice exactamente qué escribir. Léela dos veces, subraya los tres o cuatro requisitos que se repiten o que aparecen como imprescindibles, y elige los dos que domines de verdad.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención de [NOMBRE DEL RESPONSABLE, SI LO CONOCES; SI NO: del responsable de selección]
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] (Ref. [REFERENCIA DE LA OFERTA])
Estimado/a [NOMBRE O «responsable de selección»]:
Les escribo en respuesta a la oferta de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] publicada en [PORTAL, WEB DE LA EMPRESA O CANAL DONDE LA VISTE] el [FECHA DE PUBLICACIÓN]. Soy [PROFESIÓN] con [NÚMERO] años de experiencia en [ESPECIALIDAD] y me interesa este puesto porque [MOTIVO CONCRETO RELACIONADO CON LA OFERTA O CON LA EMPRESA].
La oferta pide [PRIMER REQUISITO, COPIADO CON LAS PALABRAS DE LA OFERTA]. En [EMPRESA ANTERIOR] esa era mi tarea diaria: [DESCRIBE QUÉ HACÍAS EXACTAMENTE] durante [PERIODO], con [VOLUMEN, EQUIPO, HERRAMIENTA O ÁMBITO]. El resultado fue [QUÉ SE CONSIGUIÓ O QUÉ MEJORÓ].
También mencionan [SEGUNDO REQUISITO, CON LAS PALABRAS DE LA OFERTA]. Mi experiencia ahí viene de [PUESTO, PROYECTO O FORMACIÓN], donde [QUÉ HICISTE] y [QUÉ APRENDISTE O QUÉ RESOLVISTE]. Añado que [DATO ADICIONAL RELEVANTE: certificación, carné, idioma, disponibilidad para desplazamientos, turnos], por si es un factor en este proceso.
Me gustaría explicarles con más detalle cómo aplicaría esta experiencia a [PROYECTO, ÁREA O RETO MENCIONADO EN LA OFERTA]. Estoy disponible para una entrevista [INDICA TU DISPONIBILIDAD REAL: días, franja horaria, presencial o en remoto] y pueden localizarme en el [TELÉFONO] o en [CORREO ELECTRÓNICO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: resiste la tentación de meter un tercer requisito. Dos bien demostrados convencen más que cinco enunciados. Y comprueba que la denominación del puesto que escribes es idéntica a la de la oferta, letra por letra, incluidos los paréntesis: es lo que permite clasificar tu candidatura tanto a una persona como a un sistema.
Modelo 3. Cambio de sector u oficio
Aquí el problema no es la falta de experiencia, sino que la experiencia parece de otra cosa. La carta tiene que hacer de traductor: coger lo que hacías y expresarlo con el vocabulario del sector nuevo, sin fingir experiencia que no tienes.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención del responsable de selección
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] (Ref. [REFERENCIA])
Estimado/a responsable de selección:
Me presento a la oferta de [PUESTO] publicada en [CANAL]. Vengo de [SECTOR DE ORIGEN], donde he trabajado [NÚMERO] años como [PUESTO ANTERIOR], y desde [FECHA O PERIODO] me estoy orientando a [SECTOR DE DESTINO] tras completar [FORMACIÓN, CERTIFICADO DE PROFESIONALIDAD, CURSO O PRÁCTICAS]. Prefiero decirlo desde el principio para que valoren mi candidatura con toda la información.
Lo que traigo de mi sector anterior y aplica directamente a este puesto es [COMPETENCIA TRANSFERIBLE: trato con cliente, gestión de incidencias, lectura de planos, control de stock, coordinación de equipos, cumplimiento de plazos, seguridad en el trabajo]. En [EMPRESA ANTERIOR] la ejercía a diario: [EJEMPLO CONCRETO, CON VOLUMEN O CONTEXTO]. Esa parte del trabajo no cambia al cambiar de sector, y es la que la oferta menciona como [REQUISITO DE LA OFERTA CON EL QUE ENLAZA].
La parte específica del sector la he cubierto con [FORMACIÓN CONCRETA: nombre del curso, horas, centro y fecha] y con [PRÁCTICAS, PROYECTO PROPIO, COLABORACIÓN O TRABAJO PUNTUAL], donde he manejado [HERRAMIENTA, NORMATIVA O PROCEDIMIENTO PROPIO DEL SECTOR NUEVO]. Sé que mi recorrido en este campo es más corto que el de otros candidatos; a cambio, tengo [LO QUE APORTAS DE MÁS: experiencia previa de mando, madurez profesional, disponibilidad, otro oficio complementario].
Me gustaría poder demostrarlo en una prueba práctica o en un periodo de prueba. Estoy disponible [DISPONIBILIDAD REAL] y me pueden llamar al [TELÉFONO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: el párrafo que reconoce la brecha —«sé que mi recorrido es más corto»— es el que da credibilidad al resto. Ocultar el cambio de sector no funciona, porque las fechas del currículum lo cuentan igualmente. Ofrecer una prueba práctica es la propuesta más eficaz de este modelo, porque traslada la decisión a un terreno donde tu falta de trayectoria en el sector pesa menos.
Modelo 4. Primer empleo, sin experiencia laboral
Sin experiencia no significa sin material. Prácticas, proyecto final, trabajos de temporada, voluntariado, competiciones, colaboraciones y hasta encargos familiares con responsabilidad real cuentan, siempre que expliques qué hacías y con qué grado de autonomía. Lo que no vale es rellenar con adjetivos: «proactivo, dinámico y con ganas de aprender» aparece en todas las cartas y no distingue a nadie.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención del responsable de selección
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] (Ref. [REFERENCIA])
Estimado/a responsable de selección:
Me llamo [NOMBRE] y acabo de terminar [TITULACIÓN, CICLO FORMATIVO O CERTIFICADO] en [CENTRO], en [MES Y AÑO]. Me presento a la oferta de [PUESTO] publicada en [CANAL] porque es exactamente el tipo de trabajo para el que me he formado y porque [MOTIVO CONCRETO RELACIONADO CON LA EMPRESA].
Durante la formación hice [NÚMERO] horas de prácticas en [EMPRESA O CENTRO DE PRÁCTICAS], donde [TAREA REAL QUE HACÍAS] bajo la supervisión de [PERFIL DEL TUTOR, SIN NOMBRE PROPIO]. Trabajé con [HERRAMIENTA, EQUIPO, SOFTWARE O PROCEDIMIENTO] y participé en [PROYECTO, INSTALACIÓN, CAMPAÑA O PROCESO CONCRETO]. Fue ahí donde aprendí [APRENDIZAJE CONCRETO Y ÚTIL PARA EL PUESTO], que es lo que la oferta menciona como [REQUISITO].
Además, en [TRABAJO DE TEMPORADA, VOLUNTARIADO, PROYECTO PROPIO O ACTIVIDAD], me ocupé de [RESPONSABILIDAD CONCRETA] durante [PERIODO]. No es un puesto del sector, pero me obligó a [COMPETENCIA REAL: cumplir horarios estrictos, atender público, coordinarme con un equipo, responder de una caja, manejar imprevistos], y creo que eso también cuenta.
Busco un primer puesto donde aprender el oficio de verdad y aportar desde el principio en las tareas que ya sé hacer. Puedo incorporarme [FECHA O «de inmediato»] y estoy disponible para una entrevista o una prueba práctica cuando les venga bien. Mi teléfono es el [TELÉFONO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: el segundo párrafo se sostiene sobre detalles verificables (horas, centro, herramientas, tipo de proyecto). Cuantos más pongas, menos parece una carta de plantilla. Y no infles el papel que tuviste en las prácticas: describir bien una tarea sencilla que dominas convence más que atribuirte una responsabilidad que no tuviste, sobre todo cuando en la entrevista te pidan detalles.
Modelo 5. Vuelta al trabajo tras una pausa laboral
Una interrupción por cuidados, salud, formación, emigración o cierre de empresa no requiere justificaciones largas ni detalles privados. Una frase, en pasado, y a otra cosa. La carta debe pasar la mayor parte del tiempo hablando de lo que sabes hacer y de cómo te has puesto al día, no del hueco.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención del responsable de selección
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] (Ref. [REFERENCIA])
Estimado/a responsable de selección:
Me presento a la oferta de [PUESTO] publicada en [CANAL]. Soy [PROFESIÓN] con [NÚMERO] años de experiencia en [ESPECIALIDAD]. Entre [AÑO] y [AÑO] interrumpí mi actividad profesional por [MOTIVO EN UNA SOLA FRASE Y SIN DETALLES PRIVADOS: motivos familiares, de salud, un traslado, el cierre de la empresa] y he retomado la búsqueda de empleo desde [FECHA].
Mi trayectoria previa está en [EMPRESA O EMPRESAS], donde durante [PERIODO] me ocupé de [RESPONSABILIDAD PRINCIPAL] y de [SEGUNDA RESPONSABILIDAD]. Trabajaba con [HERRAMIENTAS, SISTEMAS O MAQUINARIA] y [RESULTADO O ÁMBITO CONCRETO: volumen, equipo a cargo, tipo de cliente]. Esa experiencia responde a lo que piden en [REQUISITO DE LA OFERTA].
Durante la pausa y en los últimos meses me he puesto al día en [FORMACIÓN, CURSO, CERTIFICACIÓN, ACTUALIZACIÓN NORMATIVA O HERRAMIENTA NUEVA], completado en [CENTRO] en [FECHA]. Sé que en [SECTOR] han cambiado [CAMBIO CONCRETO DEL SECTOR: una normativa, una herramienta, un procedimiento] y me he ocupado de cubrir esa diferencia antes de volver a presentarme a puestos como este.
Estoy en disposición de incorporarme [FECHA O DISPONIBILIDAD] y con la flexibilidad que exige el puesto según describen en la oferta. Me encantaría comentarlo en una entrevista; mi teléfono es el [TELÉFONO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: el tercer párrafo es el que desactiva la objeción. Si has hecho algo para actualizarte —un curso, una certificación renovada, una actualización normativa—, ponlo con nombre y fecha. Y ojo con el motivo: tienes derecho a no dar detalles sobre salud o vida familiar. Basta con «por motivos personales» si prefieres no concretar.
Modelo 6. Perfil técnico o de oficio cualificado
En los oficios y en los perfiles técnicos, la carta funciona mejor cuando parece una ficha: carnés, certificaciones, normativa, maquinaria, tipos de instalación, sectores en los que has trabajado. Quien lee busca comprobar que puedes hacer el trabajo mañana, no que tienes vocación.
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
[CIUDAD], [PROVINCIA]
A la atención del responsable de [DEPARTAMENTO TÉCNICO, OBRA, PRODUCCIÓN O MANTENIMIENTO]
[NOMBRE DE LA EMPRESA]
[CIUDAD], [DÍA] de [MES] de [AÑO]
Asunto: candidatura al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] (Ref. [REFERENCIA])
Estimado/a responsable:
Me presento a la oferta de [PUESTO] publicada en [CANAL]. Soy [OFICIO O ESPECIALIDAD TÉCNICA] con [NÚMERO] años de experiencia en [TIPO DE INSTALACIÓN, PROCESO O ENTORNO: industrial, residencial, terciario, obra nueva, reforma, mantenimiento].
Formación y acreditaciones: [TITULACIÓN O CICLO], [CARNÉ PROFESIONAL O HABILITACIÓN, con su denominación oficial], [FORMACIÓN EN PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES: horas y modalidad], [OTRAS CERTIFICACIONES O CARNÉS: manipulación, plataformas elevadoras, carretilla, altura, espacios confinados], y carné de conducir [TIPO] con [VEHÍCULO PROPIO O NO]. Todas están en vigor a fecha de hoy.
Experiencia técnica relevante para el puesto: en [EMPRESA] realicé [TIPO DE TRABAJO: montaje, mantenimiento preventivo, correctivo, puesta en marcha, legalización] sobre [EQUIPOS, SISTEMAS O INSTALACIONES CONCRETAS], siguiendo [NORMATIVA O PROTOCOLO APLICABLE]. Manejaba [HERRAMIENTA, SOFTWARE DE GESTIÓN, INSTRUMENTACIÓN O MAQUINARIA] y trabajaba [SOLO / EN EQUIPO DE X PERSONAS / COORDINANDO A X PERSONAS], con [VOLUMEN DE INTERVENCIONES O ÁMBITO GEOGRÁFICO].
La oferta menciona [REQUISITO TÉCNICO CONCRETO]. Es la parte del trabajo que he hecho más veces: [EJEMPLO CONCRETO DE INTERVENCIÓN O PROYECTO, SIN DATOS CONFIDENCIALES DE CLIENTES]. Tengo disponibilidad para [DESPLAZAMIENTOS, TURNOS, GUARDIAS O RETÉN, SI ES CIERTO] y puedo incorporarme [FECHA].
Quedo a su disposición para una entrevista o una prueba en taller o en obra. Mi teléfono es el [TELÉFONO].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
Cómo mejorarlo: el bloque de acreditaciones se lee en diagonal y decide muchas criba. Escribe la denominación oficial completa de cada carné o habilitación, no la abreviatura de taller, y comprueba las fechas de vigencia antes de enviar: presentar una habilitación caducada como vigente es un problema serio. Y no cites nombres de clientes ni datos de instalaciones que estén cubiertos por un acuerdo de confidencialidad; describe el tipo de instalación sin identificar al cliente.
Si además vas a rehacer el currículum que acompaña a la carta, aquí tienes nuestra plantilla de currículum vitae moderno, y en la sección de plantillas están el resto de documentos laborales descargables.
Cómo adaptar el modelo a cada oferta
Adaptar no es cambiar el nombre de la empresa. Es reescribir tres cosas —asunto, apertura y los dos ejemplos del cuerpo— con el vocabulario de esa oferta. El método que sigue lleva entre diez y quince minutos por candidatura y hace casi todo el trabajo.
Paso 1: extraer los requisitos con las palabras de la oferta
Copia la descripción del puesto en un documento aparte y subraya: la denominación exacta del puesto, las herramientas o sistemas que nombra, las tareas que enumera con verbos («coordinar», «legalizar», «facturar», «montar», «atender»), los requisitos marcados como imprescindibles y los que aparecen como valorables. Ese listado es tu guion.
Fíjate en las repeticiones. Cuando una oferta menciona tres veces la palabra «cliente», el puesto es de trato con cliente por mucho que el título diga otra cosa. Cuando repite «autonomía», es que van a trabajar con poca supervisión. Esa lectura entre líneas es más útil que cualquier lista genérica de consejos.
Paso 2: cruzar con tu experiencia y elegir dos
Al lado de cada requisito subrayado, escribe si lo cumples: sí, parcialmente o no. De los que cumples con solvencia, quédate con los dos que puedas demostrar con un hecho concreto. Prioriza los marcados como imprescindibles: demostrar dos requisitos valorables mientras dejas sin tocar el imprescindible es un error frecuente.
Paso 3: reescribir usando ese vocabulario, sin copiar frases enteras
Usa las mismas palabras que la oferta para nombrar las cosas, porque es como te van a buscar tanto una persona como un sistema de cribado. Si la oferta dice «mantenimiento preventivo», escribe «mantenimiento preventivo», no «revisiones periódicas». Ahora bien, no pegues párrafos completos de la oferta dentro de tu carta: se nota, no aporta información sobre ti y en algunos casos hace que la carta parezca generada de forma automática.
| Lo que dice la oferta | Lo que NO debes escribir | Lo que sí funciona |
|---|---|---|
| «Gestión de incidencias con clientes» | «Tengo grandes dotes de comunicación» | «Atendía las incidencias de una cartera de clientes recurrentes, con registro en [SISTEMA] y cierre en el mismo día siempre que la pieza estaba en almacén» |
| «Experiencia en mantenimiento preventivo» | «He hecho de todo un poco en mantenimiento» | «Llevaba el plan de mantenimiento preventivo de [TIPO DE EQUIPOS], con revisiones [PERIODICIDAD] y parte firmado de cada intervención» |
| «Capacidad de trabajo en equipo» | «Soy una persona muy sociable» | «Trabajaba en un equipo de [Nº] personas, coordinando la planificación semanal con [OTRO DEPARTAMENTO]» |
La prueba del algodón: tapa el nombre de la empresa y el título del puesto. Si la carta podría enviarse a cualquier otra oferta sin cambiar una palabra, no la has adaptado, la has fotocopiado.
Extensión, formato y detalles de presentación
El formato no gana un proceso, pero un formato descuidado sí lo pierde. Estas son las decisiones que hay que tomar y por qué.
Extensión. Una página. Entre 250 y 400 palabras es el rango cómodo: por debajo de 250 la carta suele quedarse en generalidades, y por encima de 400 empieza a repetir el currículum. Si al terminar te sobran dos párrafos, casi siempre lo que sobra es el que habla de tus cualidades personales en abstracto.
Tipografía y tamaño. Una fuente legible y neutra —Arial, Calibri, Helvetica, Times New Roman, Georgia— entre 10,5 y 12 puntos. Ideal: la misma que uses en el currículum, para que ambos documentos se lean como un conjunto. Nada de fuentes decorativas ni de más de dos tamaños distintos en el documento.
Márgenes e interlineado. Márgenes de 2 a 2,5 cm por los cuatro lados e interlineado sencillo o de 1,15, con una línea en blanco entre párrafos. El texto alineado a la izquierda se lee mejor que justificado, porque el justificado abre espacios irregulares entre palabras cuando la línea es corta.
Color. Texto en negro o gris muy oscuro. Si quieres un toque de color, limítalo al nombre del encabezado o a una línea separadora, y usa el mismo del currículum. Los fondos de color y las cajas de texto complican la lectura y, en documentos que pasan por un sistema de cribado, pueden desordenar el contenido.
Nombre del archivo. Es lo primero que ve quien lo recibe y lo que va a buscar dentro de tres semanas. Un nombre útil: Carta_Nombre_Apellido_Puesto.pdf. Un nombre que resta: documento_final_v3_definitivo.pdf.
Formato de archivo. PDF generado desde el procesador de textos, salvo que la oferta pida otra cosa. Conserva el diseño en cualquier ordenador y se lee sin problema en los sistemas de gestión de candidaturas mientras el texto sea seleccionable. Lo que hay que evitar es escanear una carta impresa: un PDF que en realidad es una imagen no se puede leer automáticamente ni copiar, y en muchos procesos equivale a enviar una hoja en blanco.
| Canal | Longitud | Qué incluir | Qué quitar |
|---|---|---|---|
| Carta adjunta en PDF | 250-400 palabras | Los ocho bloques completos | Nada: es la versión larga |
| Cuerpo del correo electrónico | 150-250 palabras | Asunto, saludo, puesto, un encaje, adjuntos, teléfono | Encabezado con tus datos, fecha y lugar |
| Campo único de texto en un portal | 700-900 caracteres | Puesto, dos encajes en una frase cada uno, disponibilidad | Encabezado, destinatario, fecha, despedida larga |
Carta por email, carta adjunta o campo único de texto
La misma carta se envía de tres formas distintas, y cada una exige una versión propia. Enviar la carta larga pegada en el cuerpo del correo, con encabezado y fecha incluidos, es el error más repetido de todos.
Cuando la carta va adjunta: qué escribir en el cuerpo del correo
El correo es la envoltura. Su trabajo es que abran los adjuntos, así que debe caber en la pantalla de un móvil sin desplazarse. Cuatro o cinco líneas, un asunto claro y los archivos bien nombrados.
Asunto: Candidatura [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO] — Ref. [REFERENCIA] — [NOMBRE Y APELLIDOS]
Estimado/a [NOMBRE O «responsable de selección»]:
Le escribo para presentar mi candidatura al puesto de [PUESTO], publicado en [CANAL] el [FECHA]. Soy [PROFESIÓN] con [NÚMERO] años de experiencia en [ESPECIALIDAD], y he trabajado con [HERRAMIENTA O ÁMBITO QUE PIDE LA OFERTA] en [EMPRESA O CONTEXTO].
Quedo disponible para una entrevista [DISPONIBILIDAD REAL].
Un cordial saludo,
[NOMBRE Y APELLIDOS]
[TELÉFONO] · [CORREO ELECTRÓNICO]
Detalles que marcan la diferencia en este formato: escribe el asunto con la referencia por delante para que se pueda filtrar; comprueba que los adjuntos están realmente adjuntos antes de enviar (se envían más correos sin adjunto de lo que parece); manda el mensaje en horario laboral si puedes; y usa una firma sencilla con teléfono, sin imágenes ni logotipos que se conviertan en adjuntos fantasma.
Cuando la carta va en el propio cuerpo del correo
Algunas ofertas piden expresamente que no se adjunten archivos, o dan una dirección genérica de recepción. En ese caso el correo es la carta, y hay que reorganizarla: fuera el encabezado con tus datos (van en la firma), fuera la fecha y el lugar (los pone el propio correo), fuera el destinatario formal (queda en el saludo). Se conservan el asunto, el saludo, la apertura, un cuerpo reducido a un solo encaje bien contado, el cierre con llamada a la acción y la firma con teléfono. Objetivo: entre 150 y 250 palabras.
Cuando la plataforma solo ofrece un campo de texto
Muchos portales de empleo tienen un único cuadro rotulado «Mensaje», «Presentación» o «Carta», a veces con un límite de caracteres. Ahí no caben ocho bloques ni tiene sentido intentarlo. Prepara esta versión corta y guárdala en un documento aparte para reutilizar el esqueleto:
Me presento al puesto de [DENOMINACIÓN EXACTA DEL PUESTO]. Soy [PROFESIÓN] con [NÚMERO] años de experiencia en [ESPECIALIDAD].
Sobre [PRIMER REQUISITO DE LA OFERTA]: en [EMPRESA] lo hacía a diario, [DESCRIPCIÓN EN UNA FRASE, CON VOLUMEN O HERRAMIENTA]. Sobre [SEGUNDO REQUISITO]: [DESCRIPCIÓN EN UNA FRASE].
Dispongo de [CARNÉ, CERTIFICACIÓN O DISPONIBILIDAD RELEVANTE] y puedo incorporarme [FECHA]. Quedo disponible para una entrevista o prueba práctica en el [TELÉFONO].
Tres avisos prácticos para este formato. Redacta el texto en un editor y pégalo después: los formularios web pierden el contenido cuando caduca la sesión o se recarga la página. Comprueba que las tildes y la eñe se han pegado bien, porque algunos campos recortan caracteres. Y no uses viñetas ni negritas: la mayoría de estos campos guarda texto plano y los símbolos aparecen como caracteres sueltos en la ficha que ve la empresa.
Cribado automático (ATS): qué hacer y qué no
Un ATS (Applicant Tracking System, sistema de seguimiento de candidaturas) es el software que muchas empresas usan para recibir, ordenar y filtrar candidaturas. No es un juez con criterio propio: extrae el texto de tus documentos, lo indexa y permite a quien selecciona buscar y ordenar por palabras, experiencia o respuestas del formulario. Entender eso evita las dos actitudes equivocadas: ignorarlo por completo o intentar engañarlo.
Lo que sí ayuda
- Nombrar las cosas como las nombra la oferta. Si el puesto se llama «Técnico/a de mantenimiento electromecánico», escríbelo así al menos una vez, entero.
- Escribir las siglas junto al término completo la primera vez: «PRL (prevención de riesgos laborales)», «ERP (sistema de gestión empresarial)». Así apareces busques como busques.
- Texto en párrafos normales. Las tablas, las columnas, los cuadros de texto flotantes y el contenido metido en encabezados o pies de página se extraen mal o se pierden.
- Archivo con texto seleccionable. Abre tu PDF, intenta seleccionar un párrafo y copiarlo. Si no puedes, el sistema tampoco.
- Un solo idioma por documento. Si la oferta está en español, la carta va en español, aunque el puesto sea en una multinacional. Solo escribe en otro idioma si la oferta lo pide.
- Rellenar los campos del formulario con cuidado. En muchos procesos, el filtro real está en los campos obligatorios, no en el archivo.
Lo que no debes hacer bajo ningún concepto
Circulan trucos que consisten en meter listas de palabras clave en blanco sobre fondo blanco, en tamaño de letra minúsculo o en los metadatos del archivo. No lo hagas. Los sistemas actuales extraen todo el texto, incluido el invisible, y lo que se ve al abrirlo es una candidatura que ha intentado manipular el filtro. Además, si el truco funciona y pasas a la entrevista por palabras que no reflejan tu experiencia, la conversación se cae sola.
La otra variante del mismo error es más sutil: llenar la carta de términos que no dominas porque aparecen en la oferta. Escribir que manejas una herramienta que has abierto dos veces te lleva a una prueba técnica que no vas a superar, y quema la relación con esa empresa para procesos futuros. Si un requisito no lo cumples, la opción honesta y eficaz es explicar qué sabes hacer que se le parece y qué estás haciendo para cubrirlo.
El objetivo de adaptarse a un ATS no es colarse: es que el sistema entienda correctamente lo que realmente sabes hacer. Todo lo que vaya más allá de eso juega en tu contra en la siguiente fase.
Errores frecuentes y qué NO poner en la carta
Los errores que más candidaturas descartan
- El nombre de otra empresa. Ocurre al reutilizar una carta y no revisarla. Es descarte inmediato y merecido.
- Corchetes sin rellenar. Un «[NOMBRE DE LA EMPRESA]» olvidado dice que has enviado la misma carta a cincuenta sitios.
- Faltas de ortografía y erratas. Pasa el corrector, léela en voz alta y, si puedes, que la lea otra persona. El corrector no detecta «haber» por «a ver» ni un nombre propio mal escrito.
- Resumir el currículum entero. Si la carta cuenta lo mismo que el currículum, sobra una de las dos cosas.
- Hablar solo de ti. «Busco una oportunidad para crecer» es legítimo, pero no es un argumento para quien contrata. El foco va en qué resuelves tú.
- Adjetivos sin prueba. Proactivo, resolutivo, dinámico, comprometido. Todo el mundo los pone; nadie los demuestra. Cámbialos por un hecho.
- Tono de súplica o exceso de confianza. Ni «les ruego encarecidamente» ni tutear a quien no conoces. Un registro profesional y directo.
- Criticar a tu empresa anterior. Aunque tengas motivos, la carta no es el sitio. Se lee como un aviso.
- Frases hechas de plantilla. «Con el fin de optar al puesto de referencia», «en espera de sus gratas noticias». No dicen nada y envejecen mal.
- No dejar teléfono. Parece imposible y pasa. Ponlo en el encabezado y repítelo en el cierre.
Qué NO debes incluir
| No lo pongas | Por qué | Excepción |
|---|---|---|
| DNI o NIE | Dato identificativo innecesario para decidir si te llaman; solo hace falta al contratar | Si el formulario oficial lo exige (administración pública, alta previa) |
| Fecha de nacimiento o edad | No aporta información sobre tu encaje y abre la puerta a un sesgo | Convocatorias con requisito de edad legalmente establecido |
| Estado civil, hijos, situación familiar | Nada que ver con el puesto | Ninguna en una carta de presentación |
| Fotografía | No informa sobre tu capacidad y añade un dato personal de más | Solo si la oferta la pide expresamente |
| Nacionalidad, religión, afiliación | Datos sensibles o ajenos al desempeño | Permiso de trabajo, si la oferta lo pregunta |
| Dirección postal completa | Basta con ciudad y provincia para valorar la movilidad | Procesos con requisito de residencia acreditada |
| Pretensiones salariales | Situarlas antes de conocer el paquete completo puede descartarte | Si la oferta las pide: da una horquilla bruta anual y di que es orientativa |
| Motivos de salud o bajas anteriores | Dato de salud, de categoría especial | Ninguna; si hay adaptaciones necesarias, se hablan más adelante |
| Datos de clientes de tu empresa anterior | Puede vulnerar un acuerdo de confidencialidad | Describe el tipo de proyecto sin identificar al cliente |
Sobre las pretensiones salariales conviene detenerse un momento, porque es la duda más repetida. Cuando la oferta las pide, no contestar es un riesgo: en algunos procesos es un campo eliminatorio. La fórmula que funciona es dar una horquilla bruta anual, indicar que es orientativa y sujeta al conjunto de condiciones (jornada, variable, dietas, vehículo, turnos), y remitir la conversación a la entrevista. Antes de fijar la horquilla, mira el convenio colectivo del sector y la provincia: la tabla salarial del convenio es información pública y es el suelo de la negociación.
Protección de datos: qué cedes al enviar la candidatura
Cuando envías tu carta y tu currículum estás cediendo datos personales, y la empresa pasa a tratarlos como responsable del tratamiento. Eso activa el Reglamento (UE) 2016/679 —el RGPD— y la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. Merece la pena saber qué puedes exigir, porque casi nadie lo pregunta.
Tienen que informarte. Los artículos 13 y 14 del RGPD obligan a la empresa a decirte quién es el responsable, con qué finalidad trata tus datos, cuál es la base jurídica, si los va a comunicar a terceros, durante cuánto tiempo los conservará y cómo ejercer tus derechos. En una candidatura, esa información suele estar en la política de privacidad del portal o en una cláusula al pie del formulario. Si envías la candidatura por correo y no recibes ninguna información, puedes pedirla.
El plazo de conservación tienen que decírtelo ellos. No hay un periodo único fijado por ley para las candidaturas: cada organización debe establecer un plazo proporcionado a su finalidad, justificarlo e informarte de él. Por eso la pregunta correcta no es «¿cuánto tiempo lo guardan?» esperando una cifra estándar, sino pedir que te indiquen el plazo que ellos aplican. Y si te dicen que conservan tu candidatura para procesos futuros, esa es una finalidad distinta de la del proceso concreto al que te presentaste y también debe estar informada.
Puedes ejercer tus derechos en cualquier momento. Acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y portabilidad. Basta con un correo a la dirección de contacto que figure en su política de privacidad, identificándote y diciendo qué derecho ejerces. Si no te contestan o la respuesta no te satisface, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Reduce lo que cedes. El principio de minimización del artículo 5 del RGPD dice que solo deben tratarse los datos necesarios para la finalidad. Aplicado a tu carta: cuanto menos dato personal innecesario incluyas —DNI, fecha de nacimiento, dirección exacta, foto—, menos información tuya circula por buzones y bases de datos que no controlas. La tabla del apartado anterior sirve también como criterio de minimización.
Cuidado con lo que cuentas de terceros. Si mencionas clientes, pacientes, proyectos confidenciales o compañeros con nombre y apellidos, estás tratando datos de otras personas en un documento que vas a enviar a una empresa ajena. Describe el contexto sin identificar a nadie. Lo mismo vale para los datos de contacto de quien te da referencias: pídele permiso antes de poner su teléfono en un documento que va a circular.
Este apartado es divulgativo y no sustituye al asesoramiento jurídico. Si tienes un problema concreto con el tratamiento de tus datos en un proceso de selección, consulta con un profesional o dirígete a la autoridad de control.
Checklist antes de darle a enviar
Repasa estos catorce puntos. Se hace en tres minutos y evita casi todos los descartes tontos.
- El nombre de la empresa es el correcto y aparece bien escrito en todas sus apariciones.
- La denominación del puesto coincide con la de la oferta, palabra por palabra.
- La referencia de la oferta está en el asunto.
- No queda ningún corchete ni ningún texto en mayúsculas de la plantilla.
- La fecha es la de hoy.
- Los dos ejemplos del cuerpo se refieren a requisitos que la oferta menciona.
- Todo lo que afirmas es cierto y lo puedes sostener en una entrevista.
- No hay datos personales de más: ni DNI, ni edad, ni estado civil, ni foto (salvo que la pidan).
- El teléfono y el correo están escritos sin errores. Márcalo tú mismo para comprobarlo.
- La carta cabe en una página y está entre 250 y 400 palabras.
- El archivo es un PDF con texto seleccionable y se llama
Carta_Nombre_Apellido_Puesto.pdf. - El correo lleva el currículum y la carta realmente adjuntos.
- Has pasado el corrector y la has leído en voz alta.
- Has guardado una copia con el nombre de la empresa y la fecha, para saber a qué proceso corresponde si te llaman dentro de tres semanas.
Ese último punto se subestima. Llevar un registro simple —una hoja de cálculo con empresa, puesto, fecha de envío, canal y estado— evita la escena de recibir una llamada y no recordar a qué oferta corresponde. También te permite saber cuándo toca hacer seguimiento y detectar qué tipo de carta te está funcionando mejor.
Preguntas frecuentes sobre el modelo de carta de presentación
¿Qué es un modelo de carta de presentación?
Es un esqueleto de texto reutilizable con los bloques fijos de la carta: encabezado con tus datos, destinatario, asunto, apertura, cuerpo, cierre con llamada a la acción, despedida y firma. El modelo se copia; el contenido se reescribe para cada oferta con las palabras de esa descripción del puesto. Un modelo bien montado te ahorra la parte mecánica y te deja concentrarte en lo único que importa: demostrar dos requisitos con hechos.
¿Cuántas palabras debe tener una carta de presentación?
Entre 250 y 400 palabras, en una sola página. Si la carta va en el cuerpo de un correo, baja a 150-250 palabras, porque se lee en pantalla pequeña. Si la plataforma solo ofrece un campo de texto, ajusta a 700-900 caracteres. Pasarse de largo no suma: a partir de cierto punto, cada párrafo extra reduce la probabilidad de que se lea el anterior.
¿A quién dirijo la carta si no sé el nombre del responsable?
Usa el cargo o el departamento: «A la atención del Departamento de Recursos Humanos» o «A la atención del responsable de selección». Evita «A quien corresponda», que suena a documento administrativo. No inventes un nombre ni lo deduzcas de perfiles públicos si no estás seguro de que esa persona lleva el proceso: acertar poco importa, equivocarte se nota mucho.
¿Hay que poner la foto en la carta de presentación?
No, salvo que la oferta la pida expresamente. La fotografía no aporta información sobre tu encaje con el puesto y añade un dato personal innecesario a la candidatura. Cuando la piden de forma explícita —habitual en algunos puestos de atención al público—, usa una foto sobria, reciente y con fondo neutro, y ponla en el currículum, no en la carta.
¿Se ponen las pretensiones salariales en la carta?
Solo si la oferta las pide. Cuando las piden, indica una horquilla bruta anual y añade que es orientativa y negociable en función del paquete completo: jornada, variable, turnos, dietas, vehículo o formación. Antes de fijarla, consulta la tabla salarial del convenio colectivo aplicable a tu sector y provincia, que es pública y te da un suelo razonable. Si no las piden, no las menciones.
¿Sirve la misma carta para varias ofertas?
El esqueleto sí; el texto no. Reescribe el asunto, la apertura y los dos ejemplos del cuerpo para cada oferta, y revisa que el nombre de la empresa esté bien en todas sus apariciones. Con el método de tres pasos de este artículo, adaptar una carta ya redactada lleva entre diez y quince minutos, y esa es la diferencia entre una candidatura y un envío masivo.
¿Carta en PDF o en Word?
PDF generado desde el procesador de textos, con el texto seleccionable, salvo que la oferta pida otro formato. Conserva el diseño en cualquier equipo y los sistemas de gestión de candidaturas lo leen sin problema. Lo que hay que evitar es enviar un PDF escaneado, que en realidad es una imagen: no se puede copiar ni indexar, y en varios procesos equivale a no enviar nada.
¿Qué escribo en el cuerpo del correo si la carta va adjunta?
Un mensaje de cuatro o cinco líneas: asunto con el puesto y la referencia, saludo, una frase diciendo a qué puesto te presentas y dónde viste la oferta, una frase con tu encaje principal, mención a los adjuntos y despedida con teléfono. La carta larga va en el archivo. Tienes el modelo completo en el apartado sobre carta por email de este mismo artículo.
¿Cómo adapto la carta a los sistemas de cribado automático?
Usa la denominación exacta del puesto y de las herramientas que aparecen en la oferta cuando las domines de verdad, escribe las siglas junto a su término completo, mantén el texto en párrafos normales sin tablas ni columnas, y entrega un archivo con texto seleccionable. Nada de texto blanco sobre fondo blanco ni de listas ocultas de palabras clave: los sistemas extraen también ese texto y quien lo revisa lo ve.
¿Qué datos personales debo evitar en la carta?
DNI o NIE, fecha de nacimiento, estado civil, número de hijos, nacionalidad, datos de salud, dirección postal completa y fotografía si no la piden. Con nombre y apellidos, teléfono, correo electrónico, ciudad y provincia tienen todo lo necesario para llamarte. Cuanto menos dato innecesario cedas, menos información tuya circula por bases de datos que no controlas.
¿Qué pasa con mis datos cuando envío una candidatura?
La empresa pasa a tratarlos como responsable y debe informarte de la finalidad, la base jurídica, los destinatarios, el plazo de conservación y cómo ejercer tus derechos, según los artículos 13 y 14 del RGPD. No existe un plazo de conservación único fijado por ley para las candidaturas: cada organización fija el suyo, debe poder justificarlo y debe comunicártelo. Puedes pedir acceso, rectificación o supresión escribiendo a la dirección de contacto de su política de privacidad y, si no obtienes respuesta, reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
¿Sigue sirviendo la carta de presentación en 2026?
Sirve cuando el currículum no explica por sí solo tu encaje: cambios de sector, pausas laborales, primer empleo, candidaturas espontáneas o puestos con muchos aspirantes de perfil parecido. En procesos con formulario cerrado y campos obligatorios, el peso se traslada a esos campos y la carta pasa a ser un complemento. Escribirla igualmente no te resta; enviarla sin adaptar, sí.