Respuesta rápida: el informe de vida laboral lo emite la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y se descarga gratis desde su sede electrónica, en el portal Import@ss. Si te identificas con Cl@ve, certificado digital o DNI electrónico, obtienes el PDF en el momento. Si no tienes ninguno de esos medios, puedes pedir que te lo envíen por correo postal al domicilio que conste en la Seguridad Social, probar la vía de código por SMS al móvil que tengas registrado (si está disponible para tu caso) o solicitarlo con cita previa en una Administración de la TGSS. Es un trámite gratuito: ninguna web tiene que cobrarte por él.
¿Merece la pena descargar tu vida laboral? Qué es y para qué sirve
La vida laboral es el nombre con el que casi todo el mundo conoce el informe de vida laboral, un documento oficial de la Tesorería General de la Seguridad Social que recoge, por orden cronológico, todas las situaciones de alta y baja que has tenido en el sistema: cada empresa en la que has trabajado, los periodos como autónomo, los periodos en los que has cobrado una prestación por desempleo con cotización y otras situaciones asimiladas. En la cabecera del informe aparece el total de días en alta, expresado en años, meses y días.
No es un currículum ni una carta de recomendación. No dice qué funciones hacías, ni cuánto cobrabas, ni por qué terminó cada relación laboral. Lo que acredita es algo más básico y, para muchos trámites, más valioso: que estuviste dado de alta, en qué fechas, con qué empresa, en qué régimen y en qué grupo de cotización. Por eso lo piden bancos, organismos públicos, tribunales de oposiciones y, a veces, empresas en procesos de selección.
¿Merece la pena descargarla aunque nadie te la pida?
Sí, y por un motivo muy práctico: la vida laboral es el reflejo de lo que tu empresa ha comunicado a la Seguridad Social, no de lo que tú crees que ha comunicado. Si una empresa te dio de alta más tarde de lo que empezaste a trabajar, te registró a media jornada cuando hacías jornada completa o se olvidó de tramitar un periodo, el único sitio donde lo vas a ver es ahí. Y esos datos son los que se usarán después para reconocer y calcular tu paro o tu pensión.
Descargarla no cuesta nada, lleva unos minutos si ya tienes un medio de identificación electrónica y te permite detectar problemas cuando todavía tienes pruebas a mano: contratos, nóminas, finiquitos, correos. Esperar a necesitarla para una jubilación, muchos años después, es la forma más segura de encontrarte con una laguna difícil de demostrar porque la empresa ya no existe o tú ya no guardas los papeles.
Hay una segunda razón menos evidente: la vida laboral también sirve para detectar usos indebidos de tus datos. Si aparece una empresa que no reconoces, conviene averiguar por qué antes de que esa situación tenga consecuencias en una prestación o en tu declaración de la renta.
Revisa tu vida laboral cada vez que cambies de empleo y, como mínimo, una vez al año. Es gratis y es la única forma de comprobar que lo que tu empresa comunica coincide con lo que trabajas.
Cómo descargar la vida laboral online paso a paso
La vía oficial es la sede electrónica de la Seguridad Social (sede.seg-social.gob.es) y, dentro de ella, el portal Import@ss, que agrupa los trámites de la Tesorería para ciudadanos. También puedes llegar desde la web general de la Seguridad Social (www.seg-social.es). Las pantallas cambian con el tiempo, pero el recorrido suele ser este:
- Entra en Import@ss desde la web de la Seguridad Social y busca el trámite «Informe de vida laboral». Suele estar en el apartado de informes y certificados, y también aparece si escribes «vida laboral» en el buscador del portal.
- Elige cómo identificarte: Cl@ve, certificado digital, DNI electrónico o, si se ofrece en ese momento, la opción sin certificado.
- Completa la identificación. Si usas Cl@ve, tendrás que confirmar el acceso en la app o introducir el código que recibas.
- Selecciona el informe que quieres. Además de la vida laboral verás otros, como el de bases de cotización o el de situación actual; no los confundas.
- Descarga el PDF y guárdalo en una carpeta tuya. Si te lo piden en papel, puedes imprimirlo: la copia impresa de ese PDF sigue siendo verificable gracias a su código seguro de verificación.
Si nunca has usado ninguno de estos sistemas, lo más cómodo a medio plazo es registrarte en Cl@ve, porque te servirá también para la Agencia Tributaria, el SEPE, la DGT y la mayoría de administraciones estatales.
Con Cl@ve (modalidad temporal, Cl@ve Móvil o Cl@ve permanente)
Cl@ve es el sistema de identificación común de la Administración General del Estado. Para usarlo tienes que registrarte antes. El registro se puede hacer de forma presencial en una oficina de registro, por internet con certificado o DNI electrónico y, según las opciones que estén vigentes cuando lo hagas, por videollamada o con la carta de invitación que envía la Agencia Tributaria. Una vez registrado, te identificas en la Seguridad Social con tu DNI o NIE y confirmas en la app oficial de Cl@ve o con un código temporal.
La modalidad temporal, conocida durante años como Cl@ve PIN, y Cl@ve Móvil funcionan a través de la app oficial de Cl@ve en tu teléfono, y son las más usadas por particulares. La modalidad permanente funciona con usuario y contraseña, y para ciertos trámites añade un código de un solo uso. Para descargar la vida laboral te basta con cualquiera de ellas.
Con certificado digital o DNI electrónico
Si tienes un certificado digital de persona física instalado en tu navegador (el que emite la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre es el más común) o un DNI electrónico activo con su lector, el acceso es directo: al entrar en el trámite, el navegador te pide que elijas el certificado y el informe se genera al momento. Es la opción más estable si vas a hacer trámites a menudo, aunque exige renovar el certificado cuando caduca y, en el caso del DNIe, recordar el PIN del documento.
Un detalle que da muchos problemas: el certificado tiene que estar instalado en el mismo navegador y equipo desde el que haces el trámite. Si lo instalaste en otro ordenador, o lo tienes en una copia de seguridad que no has importado, la sede no lo va a encontrar.
Por SMS, sin certificado ni Cl@ve
La Seguridad Social ha ofrecido una vía de acceso para ciudadanos sin certificado: introduces tus datos personales y recibes un código por SMS en el teléfono móvil que tengas comunicado a la TGSS, y con ese código descargas el informe. Tómalo con cautela: las opciones de acceso sin certificado cambian con el tiempo y no siempre aparecen para todos los trámites, así que comprueba en la sede si sigue disponible para la vida laboral cuando vayas a pedirla.
Su gran limitación es que el móvil tiene que estar registrado previamente en la Seguridad Social. Si nunca lo comunicaste, o cambiaste de número, el código no te llegará y tendrás que usar otra vía o actualizar antes tus datos de contacto.
¿Necesitas tu número de la Seguridad Social?
Para descargar la vida laboral con Cl@ve, certificado o DNIe no lo necesitas: te identifica tu DNI o NIE. En algunas solicitudes sin certificado, como el envío por correo, el formulario sí puede pedírtelo. Lo encontrarás en tus nóminas (aparece como número de afiliación) y en tu contrato de trabajo. Si no lo tienes a mano, puedes solicitar un duplicado del documento de afiliación en la propia sede de la Seguridad Social.
Qué hacer si el portal da error
- Prueba otro navegador o una ventana privada: las extensiones y la caché causan buena parte de los fallos.
- Si usas certificado, confirma que no ha caducado y que está instalado en ese navegador.
- Si usas Cl@ve, revisa que la app esté actualizada y que la fecha y la hora del móvil sean correctas.
- Comprueba que los datos que introduces (DNI o NIE, fecha de nacimiento) coinciden con los que constan en la Seguridad Social. Un NIE antiguo o un cambio de documento de identidad puede generar discrepancias.
- Si el error persiste, la Seguridad Social tiene canales de atención telefónica y formularios de consulta en su web, y siempre te quedan la vía postal y la presencial.
| Vía | Qué necesitas | Cuándo lo tienes | Para quién encaja |
|---|---|---|---|
| Cl@ve (temporal, Móvil o permanente) | Estar registrado en Cl@ve y tener el móvil a mano | Al terminar el trámite, en PDF | La mayoría de particulares |
| Certificado digital | Certificado de persona física instalado en el navegador | Al terminar el trámite, en PDF | Quien hace trámites a menudo; autónomos |
| DNI electrónico | DNIe activo, su PIN y un lector compatible | Al terminar el trámite, en PDF | Quien ya usa el DNIe |
| Código por SMS (si está disponible) | Móvil comunicado previamente a la TGSS | Tras recibir e introducir el código | Quien no tiene Cl@ve ni certificado |
| Correo postal | Tus datos personales; se envía al domicilio registrado en la TGSS | Cuando llegue la carta; depende del reparto postal | Quien no tiene medios electrónicos y no tiene prisa |
| Presencial con cita previa | Documento de identidad y cita en una Administración de la TGSS | Depende de la oficina y de si hay incidencias | Quien necesita ayuda o tiene errores en sus datos |
Otras vías: por correo postal y en oficina
No tener medios electrónicos no te deja sin vida laboral. Hay dos alternativas oficiales, más lentas pero igual de válidas, y una tercera para cuando otra persona hace el trámite por ti.
Por correo postal al domicilio
Desde la propia sede puedes solicitar que te envíen el informe por correo sin identificarte con certificado. Rellenas tus datos personales (nombre, apellidos, documento de identidad, fecha de nacimiento y, según el formulario, número de la Seguridad Social) y la TGSS lo envía por carta al domicilio que tenga registrado, no a cualquier dirección que indiques. Es una medida de protección: evita que alguien que conozca tus datos reciba tu historial laboral en otra dirección.
El inconveniente es doble. Por un lado, tarda: depende del reparto postal y no hay un plazo que podamos garantizarte, así que no es la vía adecuada si tienes una fecha límite cercana. Por otro, si te has mudado y no actualizaste tu domicilio en la Seguridad Social, la carta irá a la dirección antigua. Si ese es tu caso, actualiza primero el domicilio o usa otra vía.
En una oficina con cita previa
La oficina competente para la vida laboral es la Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social. Necesitas cita previa, que se pide en la web de la Seguridad Social o por teléfono, y acudir con tu documento de identidad. Los CAISS (Centros de Atención e Información de la Seguridad Social) dependen del Instituto Nacional de la Seguridad Social y se centran en pensiones y prestaciones, así que, al pedir cita, confirma cuál es la oficina que te corresponde para este trámite.
La vía presencial compensa sobre todo cuando hay algo que resolver: un número de afiliación duplicado, un domicilio desactualizado, un periodo que no aparece o dudas sobre cómo leer el informe. Para una simple descarga, lo online es mucho más rápido.
Si otra persona lo pide por ti
Un familiar, una gestoría o un graduado social pueden obtener tu vida laboral si actúan con tu representación. Lo habitual es hacerlo mediante un apoderamiento inscrito en el registro de apoderamientos correspondiente o a través de un profesional autorizado para actuar ante la Seguridad Social en tu nombre. Sin esa representación, nadie debería poder obtener tu informe: contiene datos personales protegidos, y es buena señal que la Administración lo exija.
Qué datos incluye la vida laboral y cómo leerla
El informe tiene dos partes. Arriba aparece un resumen con tus datos identificativos y el total de días en alta. Debajo, una tabla con una fila por cada situación: cada empresa, cada periodo como autónomo, cada alta en otros regímenes. Estas son las columnas que vas a encontrar, aunque los rótulos pueden variar ligeramente de una versión a otra:
- Régimen: General, Especial de Trabajadores Autónomos, sistemas especiales (agrario, empleados de hogar) u otros.
- Código de cuenta de cotización: el identificador de la empresa, o del centro de trabajo, en la Seguridad Social.
- Empresa o situación: la razón social del empleador, que puede no coincidir con su nombre comercial, o el organismo cuando se trata de una prestación.
- Fecha de alta y fecha de efecto de alta: la primera indica cuándo se tramitó; la segunda, desde cuándo produce efectos. Si no coinciden, fíjate bien, porque puede señalar un alta comunicada tarde.
- Fecha de baja: cuándo terminó esa situación. Si sigues trabajando, la situación figura como vigente.
- C.T.P. (coeficiente de tiempo parcial): refleja la parcialidad de la jornada comunicada. Compárala con tu contrato: es uno de los errores con más impacto en el paro y en la pensión.
- G.C. (grupo de cotización): del 1 al 11 en el Régimen General, según la categoría profesional.
- C.T. (tipo de contrato): el código numérico del contrato comunicado (indefinido, temporal, a tiempo parcial, formativo...).
- Días: los días en alta de esa situación concreta.
Días en alta no es lo mismo que días computables para todo
El total que aparece en la cabecera es la suma de días en situación de alta. Es un dato muy útil, pero no siempre coincide con los días que se computarán para una prestación concreta. Por ejemplo, cuando trabajas en dos empresas a la vez (pluriempleo) o como asalariado y autónomo al mismo tiempo (pluriactividad), los días coincidentes no se suman dos veces en el total, y el informe suele señalar esos días aparte. En el trabajo a tiempo parcial, las reglas para calcular el periodo cotizado de cara a la jubilación o al paro tienen particularidades propias.
Para saber cuánto tiempo te computa exactamente para una pensión o una prestación, la referencia es el organismo que la reconoce (el INSS o el SEPE) o un profesional que revise tu caso. La vida laboral es el punto de partida, no la respuesta final.
Periodos de paro, bajas médicas y otras situaciones
Mientras cobras la prestación contributiva por desempleo, el Servicio Público de Empleo Estatal cotiza por ti, y ese periodo suele aparecer en la vida laboral como una situación de alta a cargo del SEPE. Algunos subsidios también cotizan, con reglas distintas según el tipo. Las bajas por incapacidad temporal, en cambio, no aparecen como una empresa nueva: durante la baja médica sigues dado de alta en tu empresa.
También pueden figurar convenios especiales con la Seguridad Social (los que suscribe quien deja de trabajar y quiere seguir cotizando), periodos de formación con cotización y altas en sistemas especiales, como el de empleados de hogar. Y un detalle que sorprende a mucha gente: cuando el finiquito incluye vacaciones pagadas y no disfrutadas, ese periodo también debe cotizarse, así que puede aparecer una situación posterior a la fecha en que dejaste de ir a trabajar. Si quieres entender cómo se calculan esas vacaciones, tienes un ejemplo de cálculo de finiquito con vacaciones pendientes.
Lo que la vida laboral no muestra
- Tu salario ni las bases por las que se ha cotizado (para eso está el informe de bases de cotización).
- Las funciones que hacías ni tu categoría con detalle, más allá del grupo de cotización.
- La causa por la que terminó cada contrato.
- Los periodos trabajados en otros países. Si has trabajado en otro Estado de la Unión Europea, esos periodos se acreditan con la documentación de ese país; para el paro, por ejemplo, existe el documento U1, y para las pensiones hay mecanismos de coordinación entre sistemas.
- Los trabajos en los que no te dieron de alta: si no se comunicó, no existe para la Seguridad Social hasta que se regularice.
Vida laboral, bases de cotización y otros certificados: en qué se diferencian
En la sede de la Seguridad Social hay varios informes con nombres parecidos y es fácil pedir el que no es. A eso se suman documentos que emite la empresa y que a veces se confunden con los oficiales. Esta tabla resume los que más se mezclan:
| Documento | Quién lo emite | Qué acredita | Cuándo suele pedirse |
|---|---|---|---|
| Informe de vida laboral | TGSS | Altas y bajas, empresas, régimen, grupo de cotización y días en alta | Hipoteca, oposiciones, selección de personal, revisión de paro o jubilación |
| Informe de bases de cotización | TGSS | Las bases por las que se ha cotizado mes a mes en cada empresa o régimen | Comprobar el cálculo del paro o de la pensión; reclamaciones salariales |
| Certificado de estar al corriente (situación de cotización) | TGSS | Que no tienes deudas con la Seguridad Social | Autónomos y empresas: subvenciones, ayudas, contratación pública |
| Informe de situación actual | TGSS | Si estás de alta hoy y en qué empresa o régimen | Trámites que solo necesitan tu situación presente |
| Certificado de empresa | La empresa, que lo envía al SEPE | Datos del contrato, causa del cese y bases de cotización de los últimos meses | Solicitud de la prestación por desempleo |
| Certificado laboral o de servicios prestados | La empresa | Puesto, funciones y periodo trabajado | Oposiciones, acreditación de experiencia, procesos de selección |
La diferencia más práctica es esta: la vida laboral te dice cuánto tiempo y con quién; el informe de bases te dice por cuánto. Si quieres comprobar que tu empresa cotizaba por tu salario real, necesitas el segundo. Si quieres saber si llegas a los días necesarios para una prestación, empieza por el primero.
Si lo que te piden es un documento que acredite funciones, ninguno de los informes de la Seguridad Social sirve por sí solo. En Ofizio tienes una guía con modelo de certificado laboral de empresa y otra sobre el certificado de empresa que se envía al SEPE, que es un documento distinto.
La vida laboral dice cuánto tiempo y con quién. El informe de bases de cotización dice por cuánto. Para revisar un paro o una pensión suelen hacer falta los dos.
Vida laboral de autónomos y de empresas
Si eres autónomo
Si trabajas por cuenta propia, tus periodos aparecen en la vida laboral bajo el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), con sus fechas de alta y baja. El informe se descarga exactamente igual que el de un asalariado. Lo que cambia es quién comunica los datos: en el RETA eres tú quien tramita tu alta y tu baja, así que un error en las fechas suele tener origen en tu propia gestión o en la de tu gestoría.
Para un autónomo hay dos documentos que suelen ir en pareja con la vida laboral. El primero es el informe de bases de cotización, que muestra la base por la que has cotizado en cada periodo; desde 2023 la cotización del RETA se calcula a partir de los rendimientos netos, con una regularización posterior, así que merece la pena revisarlo cuando se regularice cada ejercicio. El segundo es el certificado de estar al corriente de pago, que te pedirán para subvenciones, ayudas y contratos con la Administración. Los tres se obtienen en la misma sede y con los mismos medios de identificación.
Si alternas etapas como asalariado y como autónomo, o las simultaneas, revisa con calma el total de días: en pluriactividad los días coincidentes no se suman dos veces en el cómputo general. Y si has tenido periodos de cese de actividad (la prestación por cese de los autónomos), comprueba también cómo figuran.
Si eres empresa o gestionas personal
Las empresas no pueden descargar la vida laboral personal de un trabajador sin su autorización, pero sí tienen informes propios sobre sus cuentas de cotización a través del Sistema RED, como el informe de trabajadores en alta (ITA) de un código de cuenta de cotización o la vida laboral de ese código, que muestra los trabajadores que han pasado por él. Son las herramientas para comprobar que las altas y bajas que envía tu asesoría se han registrado bien.
Recuerda que el alta del trabajador debe comunicarse antes de que empiece a trabajar. Un alta tardía se ve en la vida laboral del empleado y puede tener consecuencias en una inspección. Si contratas en oficios y quieres ordenar la documentación de cada incorporación, en la sección de plantillas de Ofizio tienes modelos gratuitos de contratos y documentos laborales.
Para qué te la van a pedir: paro, jubilación, oposiciones e hipoteca
La vida laboral aparece en muchos trámites, pero no en todos cumple la misma función. En algunos es un requisito formal; en otros, lo que de verdad te interesa es usarla tú antes para comprobar tus datos.
Para pedir el paro
Para la prestación contributiva por desempleo necesitas, entre otros requisitos, haber cotizado un mínimo de 360 días en los seis años anteriores a la situación de desempleo, y la duración del paro depende de lo cotizado en ese periodo. El SEPE consulta directamente los datos de cotización, así que normalmente no te pedirá que aportes la vida laboral. Aun así, descargarla antes de solicitar el paro te permite saber si llegas al mínimo y detectar periodos que falten. Si ves un error, corrígelo cuanto antes, porque afecta tanto a si tienes derecho como al tiempo que cobrarás.
El documento que la empresa sí debe enviar al SEPE cuando termina tu contrato es el certificado de empresa, que no hay que confundir con la vida laboral.
Para la jubilación
Para la pensión contributiva de jubilación se exige, con carácter general, un periodo mínimo de cotización de 15 años, de los cuales al menos 2 deben estar dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho. La cuantía depende de las bases de cotización y del total de años cotizados, así que la vida laboral, junto con el informe de bases, es la herramienta para comprobar tu historial antes de pedirla. Revisarla con años de antelación te da margen para reclamar lagunas mientras las empresas existen y tú conservas papeles.
Si estás cerca de ese momento, en Ofizio tenemos una guía sobre la solicitud de jubilación. Para una estimación personalizada, la Seguridad Social ofrece en su web un simulador de jubilación y atención con cita previa, y un graduado social puede revisar tu caso con detalle.
Para oposiciones y bolsas de empleo público
En los concursos-oposición la experiencia profesional suele puntuar en la fase de concurso. La vida laboral acredita el tiempo trabajado y el grupo de cotización, pero no las funciones, así que muchas bases exigen acompañarla de contratos, certificados de empresa o certificados de servicios prestados que indiquen el puesto. Lee siempre las bases de tu convocatoria: son ellas las que fijan qué documentos valen, en qué formato y si el informe tiene que tener una fecha de emisión reciente.
Para una hipoteca, un préstamo o un alquiler
Los bancos piden la vida laboral para comprobar tu antigüedad y tu estabilidad en el empleo, y algunos propietarios y agencias la piden en los alquileres. Aquí actúa como prueba de que el contrato que presentas es real y de cuánto tiempo llevas en él. Antes de entregarla, piensa en qué datos estás compartiendo: una copia reciente basta, y puedes preguntar para qué la necesitan y cuánto tiempo la van a guardar.
Para reclamaciones, despidos y cambios de trabajo
En un despido, la antigüedad es una de las bases del cálculo de la indemnización, y la vida laboral ayuda a acreditarla, aunque no siempre coincide con la antigüedad reconocida (por ejemplo, si hubo contratos encadenados o una subrogación entre empresas). Si estás en esa situación, te interesa nuestra guía para calcular la indemnización por despido improcedente. En una reclamación laboral, la vida laboral y el informe de bases son pruebas documentales habituales.
En procesos de selección privados, algunas empresas la piden para verificar la experiencia del currículum. No es un documento que tengas que entregar siempre, y puedes preguntar si les basta con certificados de tus empresas anteriores.
Errores frecuentes en la vida laboral y cómo pedir la corrección
La mayoría de los errores no los comete la Seguridad Social: vienen de lo que comunicó la empresa o, en el caso de los autónomos, de lo que se tramitó en su nombre. Estos son los que más conviene vigilar:
- Alta tardía: empezaste a trabajar antes de la fecha de alta que aparece.
- Baja anticipada: la empresa te dio de baja antes de que terminara la relación laboral, o no reflejó el periodo de vacaciones pagadas y no disfrutadas.
- Jornada mal comunicada: figuras a tiempo parcial cuando trabajabas a jornada completa, o con una parcialidad menor que la real.
- Grupo de cotización incorrecto: no corresponde a tu categoría profesional.
- Periodo inexistente: trabajaste y no aparece en absoluto, porque nunca te dieron de alta.
- Duplicidades: dos números de afiliación a tu nombre, algo que puede ocurrir tras pasar de NIE a DNI.
- Empresa que no reconoces: puede ser una razón social distinta del nombre comercial, una subrogación o, en casos raros, un uso indebido de tus datos.
Paso 1: habla primero con la empresa
Si la empresa sigue existiendo, lo más rápido es pedirle que corrija la comunicación. Las altas, bajas y variaciones las envía la empresa, o su asesoría, a través del Sistema RED, y muchos errores se rectifican por esa misma vía. Hazlo por escrito, identifica el error con precisión (fechas, jornada, grupo) y guarda la respuesta. Después, vuelve a descargar la vida laboral para comprobar que el cambio se ha aplicado.
Paso 2: solicita la revisión a la TGSS con pruebas
Si la empresa no responde, ha cerrado o se niega a corregirlo, puedes presentar una solicitud ante la Tesorería General de la Seguridad Social, por su sede electrónica o en una Administración de la TGSS. Explica qué dato es incorrecto y aporta todo lo que lo pruebe: contratos, nóminas, finiquito, certificado de empresa, correos o mensajes que acrediten la relación, justificantes de las transferencias del salario. La TGSS revisará el caso y, si procede, rectificará los datos.
Cuanta más documentación aportes, mejor. Una nómina que indica la fecha de antigüedad, un contrato con la jornada firmada o los extractos bancarios con los ingresos de la empresa son pruebas que suelen pesar más que una declaración sin respaldo.
Paso 3: Inspección de Trabajo y vía judicial
Si trabajaste sin estar dado de alta, o la empresa se niega a regularizar, puedes acudir a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que tiene un buzón en su web para comunicar incumplimientos y oficinas en cada provincia. En los conflictos sobre la propia relación laboral (por ejemplo, si la empresa niega que trabajaras para ella), la vía es la jurisdicción social.
En este punto sí te recomendamos asesoramiento de un abogado laboralista o de un graduado social, porque hay plazos que corren y la estrategia importa. Si tus ingresos son limitados, puede corresponderte asistencia jurídica gratuita; infórmate en el colegio de abogados de tu provincia.
Cuanto antes detectes un error, más fácil es probarlo. Guarda contratos, nóminas y finiquitos mientras puedan servirte para acreditar un periodo trabajado.
Es gratis: cuidado con las webs que cobran por la vida laboral
Descargar, pedir por correo o solicitar en oficina tu informe de vida laboral no cuesta nada. Aun así, hay webs que aparecen en los buscadores con nombres y colores que recuerdan a la Seguridad Social y cobran por «tramitar» el informe, a veces con suscripciones que se renuevan solas. Lo que hacen, en el mejor de los casos, es pedir el documento en tu nombre por una vía que tú podrías usar gratis; en el peor, recopilar tus datos personales.
Señales de alarma:
- Te piden la tarjeta antes de explicarte qué vas a recibir y quién lo emite.
- La dirección de la web no termina en seg-social.es o seg-social.gob.es.
- Prometen «vida laboral urgente» o «sin requisitos» a cambio de un pago.
- Te piden tu contraseña de Cl@ve, el PIN del DNIe o el código que te llega por SMS.
La regla es sencilla: el código SMS y tus claves son solo tuyos, y solo se introducen en la sede oficial. Si pagaste a una web así y crees que te engañaron, guarda los justificantes, habla con tu banco y presenta una reclamación ante los servicios de consumo de tu comunidad autónoma.
Otra cosa distinta es contratar a un profesional para que gestione tu caso: un graduado social o una gestoría que revise tu historial y tramite correcciones. Eso es un servicio legítimo y de pago, pero lo que te cobra es su trabajo de asesoramiento, no el documento, y debe decírtelo con claridad desde el principio.
Preguntas frecuentes sobre la vida laboral
¿Cuánto cuesta descargar la vida laboral?
Nada. Es un trámite gratuito de la Tesorería General de la Seguridad Social, tanto por internet como por correo o en oficina. Desconfía de cualquier web que te cobre por el informe.
¿Puedo descargar la vida laboral sin certificado digital ni Cl@ve?
Sí. Puedes pedir que te la envíen por correo al domicilio que conste en la Seguridad Social, solicitarla con cita previa en una Administración de la TGSS o, si la opción está disponible, usar el acceso con código SMS al móvil que tengas registrado en la TGSS.
¿Cuánto tarda en llegar la vida laboral por correo?
Depende del reparto postal y no hay un plazo fijo garantizado. Si tienes prisa, usa una vía electrónica (Cl@ve, certificado digital, DNIe o SMS), con la que obtienes el PDF al terminar el trámite.
¿Es válida la vida laboral descargada en PDF?
Sí. El documento lleva un código seguro de verificación (CSV) que permite a quien lo recibe comprobar su autenticidad en la sede electrónica de la Seguridad Social. Una copia impresa de ese PDF sigue siendo verificable, así que no es más válida la versión en papel.
¿Qué hago si en mi vida laboral falta una empresa o las fechas están mal?
Pide primero a la empresa que corrija la comunicación. Si no lo hace, presenta una solicitud de revisión ante la TGSS con pruebas (contratos, nóminas, finiquito, extractos bancarios). Si trabajaste sin alta, puedes acudir a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y, en caso de conflicto, asesorarte con un abogado laboralista o un graduado social.
¿Qué diferencia hay entre la vida laboral y el informe de bases de cotización?
La vida laboral muestra las altas, las bajas, las empresas y los días en alta. El informe de bases muestra por qué importe se cotizó cada mes. Para revisar el cálculo del paro o de la pensión suelen hacer falta los dos.
¿La vida laboral muestra lo que he cobrado?
No. No refleja salarios ni bases de cotización. Para ver las bases por las que has cotizado tienes que pedir el informe de bases de cotización, que también es gratuito.
¿Aparecen en la vida laboral los periodos de paro?
Los periodos en los que cobras la prestación contributiva por desempleo suelen aparecer como situación de alta a cargo del SEPE, porque el SEPE cotiza por ti. Algunos subsidios también cotizan, con reglas propias según el tipo.
¿Puede otra persona pedir mi vida laboral?
Solo con tu representación, por ejemplo mediante un apoderamiento o a través de un profesional autorizado que actúe en tu nombre. Sin ella, nadie debería poder obtenerla, porque contiene datos personales.
¿Cada cuánto conviene revisar la vida laboral?
Como mínimo una vez al año y siempre que cambies de trabajo, termine un contrato o empieces como autónomo. Así detectas errores cuando todavía tienes contratos y nóminas para demostrarlos.
¿Sirve la vida laboral para acreditar experiencia en unas oposiciones?
Acredita el tiempo trabajado y el grupo de cotización, pero no las funciones. Muchas convocatorias exigen acompañarla de contratos o certificados de empresa. Consulta siempre las bases de tu convocatoria.
Conclusión: descárgala, revísala y guárdala
¿Merece la pena descargar la vida laboral online? Sí: es gratis, con Cl@ve o certificado la tienes al momento y es la única forma de comprobar que lo que se ha comunicado a la Seguridad Social coincide con lo que has trabajado. Descárgala al menos una vez al año, léela columna a columna y compárala con tus contratos. Si algo no cuadra, empieza por la empresa y, si no responde, acude a la TGSS con pruebas.
Guarda cada versión en una carpeta junto a tus contratos, nóminas y finiquitos. Si la tienes que entregar, envía una copia reciente y solo a quien de verdad la necesite. Y si tu caso tiene complicaciones (lagunas antiguas, pluriactividad, periodos en el extranjero, un despido), apóyate en un graduado social o en un abogado laboralista.
Ofizio es una plataforma de empleo para oficios con guías y plantillas laborales gratuitas: no gestionamos trámites ante la Seguridad Social ni podemos obtener tu vida laboral por ti. Si buscas trabajo en un oficio, puedes ver cómo funciona en la sección para trabajadores, y en nuestra guía de informes y certificados tienes más documentos útiles.
