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Carta de solicitud de aumento de sueldo: 7 modelos y guía completa

30 min de lectura 6.629 palabras

Equipo editorial de Ofizio — Contenido divulgativo elaborado por el equipo editorial de Ofizio. No constituye asesoramiento jurídico: para tu caso concreto, consulta a un abogado colegiado o a un graduado social.

Ofizio INFOGRAFÍA Carta de solicitud de aumento de sueldo 7 modelos, guion de la reunión y marco legal PUNTOS CLAVE 1 Qué es y para qué sirve esta carta 2 Cuándo pedirlo y cuándo callarse 3 Los 9 bloques de la carta, uno a uno 4 7 modelos completos para copiar 5 La reunión: guion y objeciones 6 Marco legal: convenio, ET e igualdad Ofizio - Actualizado 2026-08-08
Infografía: resumen visual del artículo

Respuesta rápida: una carta de solicitud de aumento de sueldo es un escrito breve, de una página, en el que pides por escrito una revisión de tu retribución y dejas constancia de la petición. Debe contener seis elementos: encabezado con fecha y destinatario, asunto explícito, tu puesto y antigüedad, dos o tres logros con cifra propia y verificable, la petición concreta (porcentaje o importe y fecha de efecto) y un cierre pidiendo reunión. Funciona mejor cuando acompaña a una conversación, no cuando la sustituye. Debajo tienes siete modelos completos para distintos escenarios: antigüedad sin revisión, asunción de funciones, contraoferta, evaluación de desempeño, cierre de proyecto, email para pedir la reunión y seguimiento tras una negativa.

Qué es la carta de solicitud de aumento de sueldo

Pedir más dinero incomoda. Se mezcla la sensación de estar molestando con el miedo a que la petición te marque, y el resultado habitual es que la conversación se aplaza un trimestre tras otro hasta que un día te vas de la empresa por una diferencia que se podría haber resuelto en quince minutos. La carta existe para romper ese bloqueo: te obliga a ordenar los argumentos antes de hablar y deja una petición registrada que tu responsable puede reenviar hacia arriba sin tener que reconstruirla de memoria.

Conviene entender qué es y qué no es este documento. No es una reclamación formal ni una demanda: no abre ningún procedimiento, no exige acuse de recibo y no obliga a nadie a contestar en un plazo legal. Es una comunicación interna, entre tú y quien decide sobre tu retribución. Su fuerza está en el contenido, no en el formato.

Tampoco es un documento para desahogarse. La carta no lleva quejas sobre compañeros, ni comparaciones con lo que cobra el de al lado, ni referencias a tu hipoteca. Lleva hechos: qué hacías cuando entraste, qué haces ahora, qué resultados has producido y qué pides a cambio. Cuanto más se parezca a una propuesta de negocio y menos a una carta personal, mejor funciona.

Hay tres motivos por los que merece la pena escribirla aunque la conversación vaya a ser presencial. El primero es que quien tiene que aprobar tu subida casi nunca es tu jefe directo: hay un responsable de Recursos Humanos y a menudo una dirección financiera con un presupuesto cerrado. Un documento viaja; una charla de pasillo no. El segundo es que escribir te fuerza a comprobar si tus argumentos aguantan. Si al ponerlos en una página te suenan flojos, en una reunión sonarán peor. El tercero es la trazabilidad: si dentro de seis meses te dicen que "esto nunca se planteó", tienes la fecha.

También te puede interesar nuestro modelo de carta para solicitar vacaciones y los errores comunes al pedir un anticipo de nómina.

Una carta de solicitud de aumento no convence por sí sola: convence el trabajo que has documentado durante los meses anteriores. La carta solo lo hace visible en el momento en que alguien tiene que decidir.

¿Cuándo es el momento adecuado para solicitar un aumento?

El momento pesa tanto como el argumento. La misma petición, con las mismas cifras, se aprueba en octubre y se aparca en febrero simplemente porque el presupuesto del año ya está cerrado. Antes de escribir una línea, averigua cuándo se decide el gasto de personal en tu empresa: cuándo se elabora el presupuesto anual, si hay una ventana formal de revisión salarial y si el convenio de tu sector marca revisiones en una fecha concreta.

Señales de que ha llegado el momento

  • Has asumido funciones nuevas de forma estable. No un pico puntual: tareas que antes hacía otra persona o que corresponden a una categoría superior y que llevas meses realizando.
  • Acabas de cerrar un proyecto con resultados medibles. La memoria de una empresa es corta; el valor de un logro caduca en semanas.
  • Tu evaluación de desempeño ha sido favorable. Es el único documento interno que ya dice, con la firma de tu responsable, que lo estás haciendo bien.
  • Llevas dos años o más sin revisión. Si tu salario no se ha movido mientras el coste de la vida sí, tu retribución real ha bajado aunque el número de la nómina sea el mismo.
  • El convenio ha actualizado sus tablas y tú sigues igual. Comprueba que no estás por debajo del mínimo de tu grupo profesional: eso ya no es una petición, es un derecho.
  • Has recibido una oferta externa real. Cambia por completo el marco de la conversación, con los riesgos que veremos más adelante.

Momentos que conviene evitar

Hay contextos donde una solicitud correcta se recibe mal por pura mala sincronización:

  • Durante el cierre contable o la auditoría anual, cuando nadie tiene margen mental.
  • En plena reestructuración, expediente de regulación o congelación salarial anunciada.
  • La semana de máxima carga de tu departamento.
  • Justo después de un error tuyo con impacto visible, aunque lo hayas resuelto.
  • Por WhatsApp, en un pasillo o en una comida de empresa. La informalidad devalúa la petición.
  • Cuando acaban de ascender o subir el sueldo a otra persona y tu petición pueda leerse como una réplica.

Cuánto se paga por tu puesto: fuentes que puedes citar

Aquí es donde la mayoría de las guías se inventan porcentajes por sector. No lo hagas: si llevas a la reunión una cifra que no puedes sostener, el resto de tu argumentario se cae con ella. Trabaja con fuentes que puedas enseñar en pantalla:

  • La tabla salarial de tu convenio colectivo. Es el dato más sólido porque es normativo. Se consulta en el registro público de convenios del Ministerio de Trabajo y, en muchos casos, en el boletín oficial de tu comunidad autónoma o provincia.
  • Las estadísticas salariales del INE. El Instituto Nacional de Estadística publica encuestas de estructura salarial y de coste laboral con desgloses por actividad, ocupación y comunidad autónoma. Consulta siempre la edición más reciente y anota el periodo de referencia, porque suele ir con retraso.
  • Las ofertas de empleo publicadas para tu puesto y tu provincia. Cuando incluyen banda salarial, son la referencia más cercana a lo que el mercado paga hoy. Guarda capturas con fecha.
  • Los estudios de remuneración de las consultoras de selección. Son gratuitos, se publican cada año y, aunque tienden a mostrar bandas optimistas, sirven para situar el orden de magnitud.

Si tu puesto es de un oficio manual, tenemos un análisis específico en la comparativa de salarios de oficios entre España y Europa que te ayudará a situar tu referencia.

Cómo influye el momento elegido en la probabilidad de que la petición prospere. Valoración cualitativa del equipo editorial, no una estadística.
MomentoRecepción esperableArgumento que mejor funcionaQué llevar preparado
Antes del cierre del presupuesto anualAlta: aún hay partida que asignarContinuidad y planificación del equipoPropuesta con fecha de efecto en enero
Justo tras la evaluación de desempeñoAlta: hay un documento a tu favorCumplimiento de objetivos ya validadosCopia de la evaluación firmada
Al entregar un proyecto con resultadosMedia-alta si las cifras son tuyasImpacto económico concretoInforme de cierre con métricas
Al asumir funciones de categoría superiorMedia-alta, y con base normativaEncaje real en el grupo profesionalDescripción de puesto y convenio
Mitad de ejercicio, sin hitoBaja: sin partida y sin excusaNinguno especialmente sólidoMejor esperar a una ventana
Durante una congelación salarial anunciadaMuy bajaNinguno; el no está decidido de antemanoPedir compromiso de revisión futura

Elementos clave de la carta, bloque a bloque

Una carta que funciona cabe en una página y se lee en noventa segundos. Estos son los nueve bloques, en orden.

1. Encabezado y datos

Arriba a la izquierda, tus datos: nombre, puesto, departamento y, si la empresa es grande, tu número de empleado. Debajo, los datos del destinatario: nombre completo, cargo y empresa. Y la fecha, con la ciudad. Parece un formalismo prescindible y no lo es: si la carta acaba en un expediente, la fecha es lo que fija cuándo planteaste la petición.

2. Asunto explícito

Nada de "solicitud" a secas. Escribe Solicitud de revisión salarial o Solicitud de adecuación retributiva por asunción de funciones. Quien abre la carta debe saber de qué va antes de leer el primer párrafo.

3. Saludo y apertura sin rodeos

Un saludo profesional y, en la primera frase, la petición. Las cartas que dan tres párrafos de vueltas antes de llegar al punto se leen como una disculpa. "Me dirijo a ti para solicitar una revisión de mi retribución" es una apertura correcta y directa.

4. Tu contexto: puesto, antigüedad y última revisión

Dos líneas que sitúen al lector: desde cuándo estás, en qué puesto entraste, en cuál estás ahora y cuándo fue la última vez que se revisó tu salario. Ese último dato hace mucho trabajo por ti si la respuesta es "hace tres años".

5. Logros con cifra propia

Es el bloque que decide. Dos o tres logros, no diez. Cada uno con una estructura de tres partes: qué situación había, qué hiciste tú y qué resultado medible produjo. La cifra tiene que ser tuya y verificable dentro de la empresa: horas de proceso ahorradas, incidencias reducidas, plazos recortados, clientes retenidos, presupuesto gestionado, personas formadas. Si no puedes medir el resultado en euros, mídelo en tiempo, en volumen o en calidad.

Regla de oro: no uses porcentajes que no puedas defender. Si dices que subiste las ventas un 20 %, alguien va a abrir el informe. Es mejor un dato modesto y comprobable que uno espectacular e inventado, porque un solo número desmentido tumba toda la carta.

6. La petición concreta

Aquí falla casi todo el mundo. "Me gustaría que se revisara mi salario" no es una petición: es una insinuación, y obliga a la otra parte a poner la primera cifra. Concreta tres cosas: cuánto (porcentaje o importe bruto anual), desde cuándo (fecha de efecto) y sobre qué base (convenio, mercado, funciones nuevas). Puedes plantear una horquilla, pero que sea estrecha y que su extremo bajo ya te valga.

7. Qué ofreces a cambio

Un párrafo corto donde enlazas la subida con lo que viene: los objetivos del próximo año, un proyecto que vas a liderar, la formación que te vas a costear. Cambia el marco de "quiero cobrar más" a "propongo cómo seguir aportando".

8. Petición de reunión y plazo

Cierra pidiendo una reunión y proponiendo un margen temporal razonable. Es lo que evita que la carta muera en una bandeja de entrada.

9. Despedida, firma y copia

Fórmula de cortesía, nombre y firma. Si la envías por correo electrónico, la firma escaneada no es necesaria, pero sí conviene enviarla en PDF adjunto además de en el cuerpo del mensaje: así se reenvía sin perder el formato. Y guarda una copia.

Extensión, tono y canal

Una página. Interlineado normal, párrafos de tres o cuatro líneas, cero adornos. Tutea o trata de usted según sea la costumbre de tu empresa, no según lo que te parezca más elegante: si allí todo el mundo se tutea, un "usted" repentino suena a distancia calculada.

Ventajas y límites de cada canal para plantear la solicitud.
CanalA favorEn contraRecomendado cuando
Carta impresa entregada en manoDeja constancia y transmite formalidadPuede resultar rígida en empresas pequeñasEmpresa grande, con Recursos Humanos estructurado
Email con PDF adjuntoTrazable, reenviable y cómodo de archivarSe pierde entre el resto del correoEs la opción por defecto en la mayoría de casos
Reunión sin documentoPermite negociar en tiempo realSin rastro: nadie recuerda tu cifra al día siguienteNunca como opción única
Mensajería interna de la empresaInmediata y de bajo coste socialInformalidad que devalúa la peticiónSolo para pedir la cita, no para pedir el aumento
Formulario de Recursos HumanosEntra en el circuito oficialDespersonalizado y lentoCuando la empresa tiene un proceso formal establecido
La secuencia que mejor funciona es siempre la misma: email breve para pedir la reunión, conversación cara a cara para negociar y carta como documento que resume lo hablado y viaja hacia arriba.

7 modelos de carta de solicitud de aumento de sueldo

Los siete modelos están listos para copiar. Sustituye lo que va entre corchetes y, sobre todo, sustituye los resultados de ejemplo por los tuyos reales: las cifras que aparecen aquí son ilustrativas y no describen ningún caso concreto.

Modelo 1. Antigüedad sin revisión salarial

Para cuando llevas años en el mismo puesto, haces bien tu trabajo y el salario no se ha movido. El argumento no es el mérito extraordinario: es la pérdida de poder adquisitivo y la desviación respecto al mercado.

Modelo 1

[Tu nombre y apellidos]
[Puesto] — [Departamento]
[Email] — [Teléfono]

[Ciudad], [fecha]

[Nombre del destinatario]
[Cargo]
[Nombre de la empresa]

Asunto: solicitud de revisión salarial

Estimado/a [nombre]:

Me dirijo a ti para solicitar una revisión de mi retribución fija. Me incorporé a [empresa] en [mes y año] como [puesto inicial] y desde entonces mi salario base no ha sido objeto de revisión, más allá de las actualizaciones generales aplicadas a toda la plantilla.

En este tiempo he mantenido de forma continuada las responsabilidades de [área concreta] y he asumido, sin cambio de categoría, [tarea o proceso adicional]. Durante el último ejercicio, ese trabajo se ha traducido en [resultado medible: por ejemplo, la reducción del tiempo medio de respuesta de X a Y días] y en [segundo resultado medible].

Al comparar mi retribución actual con la tabla salarial vigente de nuestro convenio para el grupo profesional [X] y con las bandas publicadas en ofertas de mi puesto en [provincia], observo una diferencia que me gustaría poder corregir. Por ello solicito una revisión de mi salario bruto anual del [X %], con efecto desde [fecha].

Mi intención es seguir desarrollando mi carrera aquí y asumir en el próximo ejercicio [compromiso concreto]. Te agradecería que pudiéramos vernos en las próximas dos semanas para comentarlo con calma.

Un saludo cordial,
[Firma y nombre]

Modelo 2. Asunción de nuevas funciones

El escenario más sólido de todos, porque no discute sobre tu valía sino sobre un hecho objetivo: el puesto que ocupas hoy no es el que firmaste. Si las funciones que realizas corresponden a un grupo profesional superior según tu convenio, la conversación deja de ser un favor y pasa a ser una adecuación.

Modelo 2

[Tu nombre y apellidos]
[Puesto] — [Departamento]
[Email] — [Teléfono]

[Ciudad], [fecha]

[Nombre del destinatario]
[Cargo] — [Empresa]

Asunto: solicitud de adecuación retributiva por asunción de funciones

Estimado/a [nombre]:

Desde [mes y año], y a raíz de [motivo: la salida de un compañero, la reorganización del área, el crecimiento del volumen de trabajo], vengo desempeñando de forma estable funciones que no figuraban en mi descripción de puesto original. En concreto: [función 1], [función 2] y [función 3].

Estas tareas no han sido puntuales: llevan [número] meses formando parte de mi trabajo diario y, según la clasificación profesional de nuestro convenio, encajan en el grupo [X] en lugar del [Y] que consta en mi contrato.

El resultado de asumirlas ha sido [resultado medible], y he podido hacerlo sin que se resintieran mis responsabilidades anteriores, como refleja [indicador o evaluación].

Solicito, por tanto, que se revise mi encuadramiento profesional y mi retribución para adecuarlos a las funciones que realizo, con una revisión de [X €] brutos anuales o del [X %], con efecto desde [fecha]. Quedo a tu disposición para revisar juntos la descripción de puesto y ajustarla a la situación real.

Un saludo,
[Firma y nombre]

Modelo 3. Contraoferta ante una oferta externa

El modelo de mayor potencia y mayor riesgo. Solo lo uses si la oferta existe de verdad y si estás dispuesto a aceptarla, porque la respuesta puede ser "enhorabuena, te deseamos lo mejor". Nunca enseñes el documento de la otra empresa ni des nombres, y evita cualquier formulación que suene a ultimátum.

Modelo 3

[Tu nombre y apellidos]
[Puesto] — [Departamento]

[Ciudad], [fecha]

Asunto: solicitud de reunión sobre mi situación retributiva

Estimado/a [nombre]:

Te escribo por un asunto que prefiero tratar contigo directamente y cuanto antes. He recibido una propuesta de otra compañía para un puesto equivalente al mío, con una retribución sensiblemente superior a la que tengo hoy.

No he iniciado ninguna búsqueda activa y mi preferencia es quedarme: aquí he crecido profesionalmente, conozco el proyecto y creo que puedo aportar más en [área concreta] durante los próximos años. Precisamente por eso quería hablarlo antes de tomar ninguna decisión, y no después.

Lo que me plantea la duda es la diferencia retributiva, que se sitúa en torno a un [X %] sobre mi salario actual. Me gustaría saber si existe margen para acercar mi retribución a lo que hoy paga el mercado por este perfil, y en qué plazo sería viable.

Entiendo que la decisión no depende solo de ti y que puede necesitar consulta. Te agradecería que pudiéramos vernos esta semana.

Un saludo,
[Firma y nombre]

Antes de enviar este modelo: ten claro qué harás con cada una de las dos respuestas posibles. Si aceptas una contraoferta, es habitual que la empresa asuma que has puesto un pie fuera, y eso puede pesar en decisiones futuras. Decide de antemano si el dinero compensa ese coste.

Modelo 4. Tras una evaluación de desempeño favorable

Si tu empresa tiene un sistema de evaluación, aprovéchalo: es un documento interno, firmado, que ya afirma que cumples. Enlaza tu petición directamente con los objetivos que allí se dieron por alcanzados. Si quieres ver cómo funcionan estos sistemas por dentro, tenemos una guía sobre la plantilla de evaluación de desempeño.

Modelo 4

[Tu nombre y apellidos]
[Puesto] — [Departamento]

[Ciudad], [fecha]

Asunto: solicitud de revisión salarial tras la evaluación de [periodo]

Estimado/a [nombre]:

Gracias por la sesión de evaluación del pasado [fecha]. Me quedo con la valoración global y, sobre todo, con los puntos en los que coincidimos: [objetivo 1] y [objetivo 2] quedaron cerrados dentro de plazo, y [objetivo 3] se superó en [dato concreto].

Partiendo de esa valoración, quisiera solicitar formalmente una revisión de mi retribución fija. Los objetivos que se fijaron para el periodo se han cumplido, he asumido además [responsabilidad adicional] y mi salario no ha variado desde [fecha de la última revisión].

Mi propuesta es una revisión del [X %] sobre el salario bruto anual, con efecto desde [fecha], y me parece razonable vincular una parte a los objetivos del próximo periodo si eso facilita la aprobación.

Quedo a tu disposición para concretarlo cuando te venga bien.

Un saludo,
[Firma y nombre]

Modelo 5. Al cerrar un proyecto con resultados medibles

Aquí el argumento es una fotografía nítida: había un problema, tú lo resolviste, esto es lo que costaba y esto lo que cuesta ahora. Envía la carta en caliente, en las dos semanas siguientes a la entrega.

Modelo 5

[Tu nombre y apellidos]
[Puesto] — [Departamento]

[Ciudad], [fecha]

Asunto: cierre de [nombre del proyecto] y solicitud de revisión retributiva

Estimado/a [nombre]:

Con [proyecto] ya entregado y en producción desde [fecha], te resumo el resultado y aprovecho para plantearte una petición.

El punto de partida era [situación inicial con su dato]. Tras [lo que hiciste, en una frase], la situación actual es [dato final]. Eso supone [ahorro, mejora o ingreso expresado en la unidad que puedas verificar]. El proyecto se entregó [en plazo / con X semanas de adelanto] y con [dato sobre incidencias o calidad].

He coordinado a [número] personas de [número] áreas y he asumido la interlocución con [cliente, proveedor o departamento], funciones que no formaban parte de mi puesto cuando empecé.

Por todo ello solicito una revisión de mi salario bruto anual del [X %], con efecto desde [fecha]. Si prefieres que una parte se articule como variable ligada a [indicador], estoy abierto a valorarlo.

Un saludo,
[Firma y nombre]

Modelo 6. Email breve para pedir la reunión

Este no es la carta: es lo que envías antes. Corto, sin cifras y sin adjuntos. Su único objetivo es conseguir una fecha en el calendario. La carta completa llega después de la conversación, o durante ella.

Modelo 6

Asunto: petición de reunión — revisión de mi situación profesional

Hola [nombre]:

¿Tendrías 30 minutos esta semana o la próxima? Me gustaría repasar contigo mi situación profesional y mi evolución en el equipo, incluida la parte retributiva.

Puedo adaptarme a tu agenda: te propongo [día y hora] o [día y hora alternativos], y si te encaja mejor otro momento, dímelo y lo ajusto.

Gracias,
[Tu nombre]

Modelo 7. Seguimiento tras una negativa

Una negativa bien gestionada vale más que un sí improvisado, porque te deja criterios y fecha. Este correo convierte el "ahora no" en un compromiso con condiciones escritas.

Modelo 7

Asunto: seguimiento de nuestra conversación del [fecha]

Hola [nombre]:

Gracias por el tiempo del [fecha] y por explicarme la situación con transparencia. Entiendo que en este momento no hay margen presupuestario para la revisión que planteaba.

Para dejarlo encauzado, te resumo lo que entendí y te pido confirmación: revisaríamos de nuevo mi retribución en [mes y año], tomando como referencia [criterio 1] y [criterio 2]. Por mi parte, durante ese periodo me centraré en [compromiso concreto] y en [segundo compromiso].

Si el resumen es correcto, con tu confirmación por escrito me basta. Y si hubiera algo que ajustar en los criterios, lo hablamos cuando quieras.

Un saludo,
[Tu nombre]

Qué cifra pedir y cómo justificarla

No existe un porcentaje universal ni una regla legal que fije cuánto se puede pedir. Cualquiera que te diga "pide un 15 %" sin conocer tu convenio, tu antigüedad y tu mercado te está dando una consigna, no un consejo. La cifra sale de cruzar cuatro referencias.

Las cuatro referencias que fijan tu horquilla

  1. El suelo normativo. El salario mínimo interprofesional se fija cada año por real decreto y la tabla de tu convenio marca el mínimo para tu grupo profesional. Si estás por debajo, no negocias: reclamas.
  2. El mercado. Lo que se paga hoy por tu puesto, en tu provincia y con tu experiencia. Es la referencia que más mueve a una empresa, porque lo que teme es tener que reemplazarte pagando más.
  3. El cambio de tus funciones. Si haces cosas de un grupo superior, la referencia no es tu salario actual más un porcentaje: es el salario del puesto que realmente ocupas.
  4. La pérdida de poder adquisitivo. Si tu salario lleva años congelado mientras los precios subían, tu retribución real ha caído. Es un argumento legítimo, aunque más débil que los tres anteriores porque no habla de tu aportación.

Cómo formular la cifra

Pide una horquilla estrecha cuyo extremo inferior ya te sirva, y hazlo en bruto anual, no en neto mensual: el neto depende de tu retención de IRPF y de tu situación personal, y meterlo en la conversación la enreda. Si la empresa trabaja con bandas salariales internas, pregunta directamente en qué punto de la banda de tu puesto te encuentras. Esa pregunta sola ya te da información que no tenías.

Prepara además una segunda posición antes de entrar. Si el fijo está bloqueado, ¿aceptarías variable por objetivos? ¿Retribución flexible? ¿Un cambio de categoría ahora y la subida en enero? Quien entra a negociar con una sola opción sale con un no.

La pregunta que más información te dará en toda la reunión no es "¿cuánto podéis subirme?", sino "¿qué tendría que estar haciendo, y en qué plazo, para llegar a esa cifra?". Obliga a poner criterios encima de la mesa.

La reunión: guion y objeciones frecuentes

La carta abre la puerta; la reunión decide. Trabaja con un guion de cuatro tiempos: apertura de treinta segundos con la petición, dos minutos de argumentos con datos, la cifra, y después silencio. Ese silencio incomoda y por eso funciona: quien habla primero después de una cifra suele concederla.

Preparación previa

  • Lleva una carpeta con tus datos impresos. No los recites de memoria.
  • Ensaya la frase de la cifra en voz alta hasta que puedas decirla sin titubear ni reírte.
  • Ten decidido tu mínimo aceptable antes de entrar, y no lo digas.
  • Reserva la reunión a una hora en que ninguno de los dos vaya con prisa.
  • Prepara respuestas para las cinco objeciones de la tabla siguiente.
Objeciones habituales y respuestas que mantienen abierta la negociación.
Lo que te dicenQué significa normalmenteCómo responder
"No hay presupuesto este año"Suele ser cierto y suele ser temporal"Lo entiendo. ¿Podemos fijar por escrito una revisión para [mes] y los criterios que tendría que cumplir?"
"Todos cobramos lo mismo en tu categoría"Hay bandas y hay margen dentro de ellas"¿En qué punto de la banda de mi categoría estoy hoy? Me ayudaría saberlo para orientar mi desarrollo."
"Es lo que marca el convenio"El convenio fija mínimos, no máximos"El convenio marca el mínimo del grupo. Mi petición es sobre el complemento, que sí es negociable."
"Llevas poco tiempo aquí"Se está aplicando una norma no escrita"Entiendo el criterio. ¿Qué antigüedad o qué hitos se toman como referencia para una primera revisión?"
"Otros hacen lo mismo y no piden nada"Intento de desactivar la petición"Prefiero centrarme en mi aportación concreta, que es lo que te he resumido con datos."
"Tengo que consultarlo arriba"Es real en la mayoría de organizaciones"Perfecto. ¿Te paso un resumen de una página para que puedas trasladarlo? ¿Cuándo lo retomamos?"

Errores comunes al solicitar un aumento de sueldo

La mayoría de solicitudes no fracasan por falta de méritos, sino por defectos de planteamiento que se pueden corregir en diez minutos.

  • Compararte con un compañero. Salvo que haya un indicio de discriminación, mencionar lo que cobra otra persona desplaza el foco de tu aportación a la política salarial de la empresa, y ahí pierdes.
  • Argumentar con tu situación personal. El alquiler, la hipoteca o los gastos familiares no forman parte de la ecuación. Nadie aprueba una partida presupuestaria por compasión.
  • No pedir cifra. Dejar el número en manos de la empresa es regalar la posición de partida.
  • Amenazar con irte sin intención real. El farol sale caro cuando te lo aceptan.
  • Enviar la carta y esperar. Sin reunión, la carta se archiva.
  • Inventar o inflar datos. Un número desmentido invalida los que sí eran ciertos.
  • Escribir tres páginas. Nadie lee tres páginas sobre este tema.
  • Pedirlo por mensajería instantánea. El canal comunica cuánto te importa el asunto.
  • Reaccionar mal a un no. La forma en que encajas la negativa condiciona la siguiente conversación, que llegará.
  • No hacer seguimiento. Si pasan dos semanas sin respuesta, un recordatorio educado es lo mínimo.

Cuándo y cómo hacer seguimiento

Dos semanas es un plazo razonable para un primer recordatorio si no has recibido ninguna señal. Hazlo por el mismo canal, en tres líneas, sin reproches y reiterando tu disponibilidad. Si tras el recordatorio sigue el silencio, sube un escalón: pide una reunión con Recursos Humanos o con el responsable del área, siempre informando a tu jefe directo de que lo vas a hacer. Saltarse la línea jerárquica sin avisar genera un problema que no compensa.

Aspectos legales y normativos a considerar

Conviene separar lo que es un derecho de lo que es una negociación, porque el argumentario cambia por completo.

Qué dice el Estatuto de los Trabajadores

El Estatuto de los Trabajadores (texto refundido aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015) regula el salario en su artículo 26 y el salario mínimo interprofesional en el 27. Fuera de esos mínimos y de lo que fije tu convenio o tu contrato, la empresa no está obligada a concederte una subida. Y tampoco existe una obligación legal general de que motive por escrito una negativa: puede limitarse a decir que no. Es lo contrario de lo que se lee en muchas guías, y merece la pena saberlo antes de entrar a la reunión esperando una justificación que nadie te debe.

Lo que sí es exigible es el cumplimiento de las tablas salariales del convenio aplicable y de sus revisiones. Si tu salario está por debajo del mínimo de tu grupo profesional, no estás pidiendo un favor: estás reclamando una diferencia debida, y esa reclamación tiene plazos de prescripción cortos, así que conviene no dejarla dormir.

El convenio colectivo manda sobre el mínimo

Antes de escribir la carta, identifica qué convenio te aplica: puede ser sectorial estatal, sectorial provincial o de empresa. No siempre es evidente y no siempre coincide con lo que figura en la nómina. El registro público de convenios del Ministerio de Trabajo permite consultarlos, y en nuestra guía sobre cómo consultar qué convenio colectivo se te aplica lo explicamos paso a paso. Del convenio te interesan tres cosas: la tabla salarial de tu grupo, la definición de funciones de cada grupo profesional y si hay cláusula de revisión.

Igualdad retributiva y transparencia

El artículo 28 del Estatuto establece la obligación de pagar igual retribución por trabajo de igual valor, sin discriminación por razón de sexo. El Real Decreto 902/2020 desarrolla esa obligación y exige a todas las empresas llevar un registro retributivo con las medias y medianas de salarios desagregadas por sexo y grupo profesional; las empresas obligadas a tener plan de igualdad deben además realizar una auditoría retributiva. Tienes derecho de acceso a esa información a través de la representación legal de las personas trabajadoras y, si no la hay, a los datos que la norma prevé para ese supuesto.

En el plano europeo, la Directiva (UE) 2023/970 sobre transparencia retributiva refuerza este marco con obligaciones de información salarial en los procesos de selección y límites a preguntar por el salario anterior. Su plazo de trasposición a los ordenamientos nacionales expiró en junio de 2026, de modo que conviene comprobar en qué estado se encuentra la adaptación en España cuando leas esto, porque el detalle de las obligaciones dependerá de la norma interna que la incorpore.

Qué no puede hacer la empresa

  • Bajarte el sueldo unilateralmente. Una reducción salarial es una modificación sustancial de condiciones de trabajo y está sujeta al artículo 41 del Estatuto: exige causa acreditada, procedimiento y preaviso, y abre al trabajador la posibilidad de impugnarla o de extinguir el contrato con indemnización en los supuestos previstos.
  • Tomar represalias por reclamar. Pedir una revisión salarial o reclamar diferencias es un ejercicio legítimo de tus derechos. Si a raíz de ello aparecen cambios de funciones perjudiciales o un despido, hay vías de reclamación, con plazos muy breves: la acción por despido caduca a los 20 días hábiles.
  • Prohibirte hablar de tu salario. Las cláusulas de confidencialidad salarial entre compañeros tienen un encaje muy discutido frente al principio de transparencia retributiva.
Aviso: este artículo es divulgativo y no sustituye al asesoramiento profesional. Si sospechas que tu retribución incumple el convenio, que hay una diferencia salarial discriminatoria o que se ha producido una represalia, consulta con un graduado social, un abogado laboralista o el servicio jurídico de tu sindicato antes de que venzan los plazos.

Alternativas si no hay margen salarial

Cuando el fijo está bloqueado de verdad, hay contrapartidas que a la empresa le cuestan menos y a ti te aportan valor real. Llevarlas preparadas convierte un no rotundo en un acuerdo parcial.

Retribución flexible

Consiste en destinar una parte de tu salario a productos que la normativa del IRPF trata de forma favorable. El artículo 42 de la Ley 35/2006 del IRPF y su reglamento regulan supuestos como los vales de comida, el transporte público, el seguro de salud o el servicio de guardería, cada uno con sus propios requisitos y límites cuantitativos. La ventaja para ti es fiscal, no salarial: tu bruto no sube, pero tu neto disponible puede mejorar. Los importes y condiciones se actualizan, así que comprueba los vigentes y consúltalo con la asesoría de tu empresa antes de decidir. En la guía fiscal para autónomos y empresas encontrarás el contexto tributario general.

Variable ligado a objetivos

Para una dirección financiera es más fácil aprobar un variable que un fijo, porque solo se paga si el resultado llega. Si aceptas esta vía, exige que los objetivos sean medibles, que dependan de ti y que estén por escrito con su fórmula de cálculo. Un variable con objetivos ambiguos es una promesa que se evapora.

Tiempo, formación y categoría

  • Jornada y teletrabajo. Días de trabajo a distancia, flexibilidad horaria o jornada intensiva tienen un valor económico real en desplazamientos y conciliación.
  • Formación pagada. Una certificación costeada por la empresa sube tu valor de mercado y se aprueba con un presupuesto de formación, no de personal.
  • Cambio de categoría o de título. A veces sin subida inmediata, pero fijando el encuadramiento correcto y abriendo la puerta a la siguiente banda.
  • Días de vacaciones adicionales por encima del mínimo del convenio.
  • Compromiso de revisión con fecha y criterios, que es la contrapartida mínima aceptable de cualquier negativa.

Qué hacer si te dicen que no

Un no puede significar cosas muy distintas y tu siguiente movimiento depende de cuál sea. Si es un no presupuestario, la respuesta es fijar fecha y criterios (el modelo 7 sirve exactamente para eso). Si es un no de desempeño, pide en concreto qué falta y cómo se mide: si no te lo saben decir, el problema no eres tú. Y si es un no sin explicación y reiterado, ya tienes información sobre el techo real de tu puesto en esa empresa.

Pase lo que pase, no cambies de actitud al día siguiente. Bajar el rendimiento por despecho destruye el único argumento que te quedaba para la próxima vez. Lo productivo es doble: cumplir el plan que hayáis acordado y, en paralelo, mantener tu perfil profesional actualizado. Si la revisión llegada la fecha vuelve a caer, tendrás la respuesta que necesitas para decidir. Nuestra plantilla de currículum y la guía sobre cómo hacer una carta de presentación te sirven para tener esa puerta engrasada sin dramatismos.

Recursos adicionales para elaborar tu carta

Además de los modelos de esta página, en Ofizio tienes documentos que encajan con las distintas fases del proceso:

Preguntas frecuentes sobre la carta de solicitud de aumento de sueldo

¿Qué debe incluir una carta de solicitud de aumento de sueldo?

Fecha y datos de las dos partes, asunto explícito, referencia a tu puesto y antigüedad, dos o tres logros con cifra propia verificable, la petición concreta (porcentaje o importe y fecha de efecto), una referencia al convenio o al mercado si te ayuda, la disposición a reunirte y la firma. Una página es suficiente.

¿Cuándo es el mejor momento para pedir un aumento de sueldo?

En las semanas previas al cierre del presupuesto anual, justo después de una evaluación de desempeño favorable, al entregar un proyecto con resultados medibles o cuando asumes funciones nuevas de forma estable. Evita los cierres contables, los procesos de regulación de empleo, las semanas de máxima carga y los días posteriores a un error tuyo.

¿Cuánto porcentaje se puede pedir en un aumento de sueldo?

No hay una cifra legal ni un porcentaje estándar. Lo razonable es partir de tres referencias: la tabla salarial de tu convenio, lo que paga el mercado por tu puesto y ciudad, y el cambio real de tus funciones. Pide una horquilla, no un número exacto, y sitúa tu objetivo en la parte baja de esa horquilla.

¿Está obligada la empresa a subirme el sueldo?

Solo está obligada a respetar el salario mínimo interprofesional vigente y las tablas de tu convenio colectivo, incluidas sus revisiones. Por encima de ese suelo, cualquier subida es voluntaria salvo que tu contrato o un pacto de empresa la comprometan. La empresa tampoco tiene obligación legal de motivar por escrito una negativa.

¿Es mejor pedir el aumento por carta, por email o en persona?

Lo eficaz es combinar: un email breve para pedir la reunión, la conversación cara a cara para negociar y la carta como documento que deja constancia y que tu responsable puede reenviar a Recursos Humanos o a dirección. La carta sola, sin reunión, se queda casi siempre en un cajón.

¿Qué hago si me deniegan el aumento de sueldo?

Pide por escrito los criterios concretos que tendrías que cumplir y una fecha de revisión. Convierte el no en un plan con objetivos medibles y plazo. Si no hay margen presupuestario, negocia contrapartidas: retribución flexible, variable por objetivos, días de teletrabajo, formación pagada o un cambio de categoría profesional.

¿Puedo usar una oferta de otra empresa para negociar?

Puedes, pero solo si la oferta es real y estás dispuesto a aceptarla. Si faroleas y te dicen que adelante, pierdes la posición y a veces el puesto. Plantéalo como una preferencia por quedarte, nunca como un ultimátum, y no enseñes el documento de la otra empresa.

¿Debo mencionar mi situación personal en la carta?

No. La hipoteca, la subida del alquiler o los gastos familiares no son argumentos de negociación salarial: mueven a la compasión, no al presupuesto. La carta se sostiene sobre el valor que aportas y sobre lo que paga el mercado por ese valor.

¿Cuánto tiempo tarda en responderse una solicitud de aumento?

Depende del ciclo presupuestario de cada empresa. Es habitual que la decisión tenga que pasar por Recursos Humanos y por dirección financiera, así que fija tú un plazo razonable en la propia carta y haz seguimiento pasadas dos semanas si no obtienes respuesta.

¿Pueden despedirme o tomar represalias por pedir un aumento?

Pedir una revisión salarial es un ejercicio legítimo de tus derechos y no es causa de despido. Si tras la solicitud aparecen represalias, cambios de funciones o un despido, hay vías de reclamación con plazos muy cortos: el despido se impugna en 20 días hábiles. Acude a un graduado social, a un abogado laboralista o a tu sindicato.

¿Puede la empresa bajarme el sueldo si no acepto sus condiciones?

No de forma unilateral y sin más. Una reducción de salario es una modificación sustancial de condiciones de trabajo sujeta al artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, que exige causa probada, procedimiento y preaviso, y abre al trabajador la vía de impugnación o de extinción indemnizada.

¿Cómo sé lo que se paga en mi sector sin inventarme cifras?

Consulta la tabla salarial de tu convenio en el registro público de convenios del Ministerio de Trabajo, las estadísticas salariales del INE y los rangos que publican las ofertas de empleo de tu puesto y provincia. Guarda capturas con fecha: son tu prueba en la reunión.

Conclusión

Una carta de solicitud de aumento de sueldo no es un trámite ni un ruego: es la forma de poner por escrito, con datos, una conversación que la mayoría de la gente nunca llega a tener. Los modelos de esta página te ahorran la parte de la redacción, pero el trabajo de verdad está antes: reunir tus logros con cifras que puedas defender, comprobar tu convenio, mirar qué paga el mercado y elegir el momento con criterio.

Escribe una página, pide una cifra concreta, propón una reunión y prepara una segunda posición por si la primera no cabe en el presupuesto. Si el resultado es un no, sal de esa reunión con criterios y con fecha. Y si llegada la fecha nada se mueve, ya tienes la información que necesitabas para decidir tu siguiente paso, que también es una forma de ganar la negociación.

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