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Descubre por qué necesitas un contrato en prácticas ya

7 min de lectura 1430 palabras

Escrito por Carmen Ortega — Abogada laboralista y experta en documentacion empresarial. Colegiada en el ICAM, 10 anos redactando contratos, actas y documentos de empresa.

¿Por qué es esencial un contrato en prácticas?

Cuando se habla de prácticas, muchas personas creen que se trata simplemente de una oportunidad para aprender. Sin embargo, lo que la mayoría desconoce es que contar con un contrato en prácticas no solo asegura una mejor experiencia laboral, sino que también protege tus derechos. En España, existen requisitos y normativas que regulan este tipo de contratos, y no tener uno puede llevarte a situaciones complicadas.

Desde una perspectiva legal, el contrato en prácticas es un instrumento fundamental para establecer las condiciones laborales. Sin él, podrías encontrarte en una situación de vulnerabilidad, donde tus derechos no estén completamente garantizados. Por lo tanto, es vital entender los requisitos y la duración que deben regir este tipo de acuerdos.

En mi experiencia como abogada laboralista, he visto a muchos jóvenes enfrentarse a dificultades porque no contaron con un contrato en prácticas. En una ocasión, un cliente mío comenzó a trabajar en una empresa sin este documento y, tras unos meses, se encontró con que no le habían pagado lo prometido. La falta de un contrato le dejó sin recursos para reclamar lo que le correspondía.

Requisitos para un contrato en prácticas

Para formalizar un contrato en prácticas, es indispensable cumplir con ciertos requisitos. El primero y más evidente es estar en posesión de un título académico que habilite para realizar estas prácticas. La normativa española establece que este contrato está dirigido a quienes han finalizado estudios universitarios, de formación profesional o programas de formación equivalentes.

Además, el contrato en prácticas debe realizarse dentro de los cinco años posteriores a la obtención del título, o en su defecto, dentro de los siete años si se trata de un máster. Esto significa que si has terminado tus estudios hace más de cinco años, no podrás optar a este tipo de contrato. Sin embargo, hay excepciones, ya que si comenzaste una formación y no la terminaste, podrías tener opciones si vuelves a empezar.

Además de estos aspectos, el contrato debe incluir la duración y la jornada laboral. Por lo general, la duración máxima de un contrato en prácticas es de dos años, aunque esto puede variar dependiendo del tipo de estudios que hayas realizado. En cualquier caso, la jornada debe ser al menos del 50% de la jornada ordinaria, lo que permite compaginar estudios con el trabajo. Esto es importante, ya que estarás aprendiendo mientras trabajas, y tu tiempo debe ser respetado.

Ventajas de contar con un contrato en prácticas

Uno de los aspectos más atractivos de tener un contrato en prácticas es que, en la mayoría de los casos, te otorga derechos laborales que no tendrías si estuvieras trabajando como becario sin contrato. Por ejemplo, tendrás derecho a recibir una retribución, que aunque no siempre sea la misma que un salario ordinario, es una compensación por tu trabajo y esfuerzo.

La retribución puede variar en función de la empresa y el sector, pero, por regla general, la ley estipula que debes recibir al menos el 60% del salario mínimo interprofesional durante el primer año de contrato, y el 75% durante el segundo año. Esto implica que, aunque las prácticas puedan ser una experiencia de aprendizaje, también son una forma de ganar dinero mientras te preparas para el futuro.

Además, contar con un contrato en prácticas te brinda la oportunidad de adquirir experiencia profesional reconocida, lo que puede ser un gran punto a favor en tu currículum. He tenido clientes que, tras realizar prácticas, se quedaron en la empresa como empleados fijos, gracias a la experiencia que adquirieron y al valor que demostraron. Esto resalta la importancia de formalizar tu situación laboral desde el principio.

Duración del contrato en prácticas

La duración del contrato en prácticas es un aspecto que conviene tener claro. Como mencionamos anteriormente, la duración máxima es de dos años. Sin embargo, puedes empezar con un contrato de seis meses e incluso renovarlo una vez. Esta flexibilidad permite a las empresas y a los trabajadores ajustar el tiempo de prácticas según las necesidades de cada uno.

En algunos sectores, como el tecnológico, este tipo de contratos puede incluso ser la puerta de entrada a un empleo a tiempo completo. Por ejemplo, en empresas de software, es común que los estudiantes realicen estas prácticas durante sus últimos años de universidad y, si todo va bien, se les ofrezca un puesto al finalizar. Esto se debe a que las empresas buscan talento joven que pueda adaptarse rápidamente a su cultura laboral.

Sin embargo, es fundamental que el contrato esté bien redactado y que incluya todos los detalles relevantes. Si no se especifica correctamente, podrías encontrarte con problemas a la hora de finalizar las prácticas o cambiar de empresa. Recuerda que, aunque la duración parece flexible, es esencial que todas las partes estén de acuerdo en el tiempo y las condiciones de las prácticas.

Aspectos a tener en cuenta al firmar un contrato en prácticas

Antes de firmar un contrato en prácticas, hay varios aspectos que debes tener en cuenta. En primer lugar, es recomendable que leas detenidamente todas las cláusulas. Aunque pueda parecer tedioso, asegurarte de que entiendes cada punto te protegerá a largo plazo.

También es importante que te asegures de que el contrato incluye aspectos como la retribución, el horario y las tareas que deberás realizar. Muchas veces, los jóvenes se sienten presionados a aceptar lo que les ofrecen sin cuestionar, pero es clave que sepas qué estás aceptando. Un error común que he visto es que, al no preguntar, los futuros practicantes terminan realizando tareas que no estaban contempladas en el contrato.

Además, es recomendable que pidas información sobre las oportunidades de formación que la empresa ofrece. Un buen programa de prácticas no solo debe ofrecerte un salario, sino también formación y mentoría para desarrollarte profesionalmente. En mi experiencia, aquellas empresas que invierten en la formación de sus practicantes suelen ser las que ofrecen mejores oportunidades de empleo a largo plazo.

Consecuencias de no tener un contrato en prácticas

No contar con un contrato en prácticas puede tener repercusiones graves. En primer lugar, puedes encontrarte trabajando sin recibir un salario, lo cual es ilegal y te dejará en una posición vulnerable. Esto puede ocurrir especialmente en sectores donde se valora más la experiencia que la remuneración. Sin embargo, no tener contrato no te exime de las obligaciones laborales de la empresa.

Adicionalmente, al no tener un contrato formal, no podrás acceder a beneficios como la cotización a la seguridad social o la posibilidad de acceder a futuras prestaciones por desempleo. En un país donde el mercado laboral puede ser inestable, esto puede significar una gran desventaja. Tu formación queda sin el respaldo que te permitiría conseguir un empleo en el futuro.

He visto casos de estudiantes que, tras meses de trabajo sin contrato, se encuentran sin opciones cuando deciden poner fin a su relación laboral. No tienen cómo demostrar que trabajaron ni los derechos que les correspondían. Esto no solo afecta la situación económica, sino también la autoestima y la confianza en el futuro. Es un error que puede costar muy caro.

Experiencias personales y recomendaciones

En mi trayectoria, he asesorado a muchos jóvenes que han comenzado su carrera profesional con un contrato en prácticas. Recuerdo a un cliente que, tras finalizar sus estudios en marketing, logró un contrato en una agencia. Gracias a este, no solo recibió una remuneración justa, sino que también tuvo acceso a formación y un mentor que le guió en su desarrollo profesional. Al final de las prácticas, fue contratado de forma indefinida, lo que demuestra que trabajar bien puede abrir muchas puertas.

Por otro lado, he tenido que asesorar a quienes, por desgracia, no formalizaron su situación laboral. Esto conlleva muchas complicaciones legales y emocionales. Mi recomendación es que siempre exijas un contrato, no importa cuán pequeña sea la empresa o cuán atractiva la oportunidad. Esto te protegerá y te permitirá disfrutar de la experiencia laboral sin preocupaciones.

Datos comparativos sobre contratos en prácticas

Tipo de contratoDuración máximaRetribución mínima
Contrato en prácticas2 años60% del SMI primero, 75% segundo
Contrato de formación3 años60% del SMI
Contrato temporal6 meses100% del SMI

Conclusiones y pasos a seguir

Con todo lo expuesto, es fundamental que entiendas que el contrato en prácticas no solo es un documento legal, sino un pilar en tu desarrollo profesional. Te protege y te garantiza un marco de trabajo seguro. Si eres estudiante o recién graduado, asegúrate de que tu próximo trabajo esté respaldado por un contrato en prácticas.

Recuerda que, en caso de dudas, siempre puedes consultar a un abogado laboralista que te ofrezca asesoría personalizada. No te quedes en la superficie y busca la profundidad que te dé seguridad en tu andadura profesional.

Pero hay algo más que debes saber antes de dar el salto a tu primera experiencia laboral...

Preguntas frecuentes sobre por que necesitas contrato en practicas requisitos y duracio

¿Qué beneficios tiene un contrato en prácticas?

Los beneficios incluyen derechos laborales, retribución, y la posibilidad de adquirir experiencia profesional reconocida.

¿Cuál es la duración típica de un contrato en prácticas?

La duración máxima es de dos años, con la posibilidad de comenzar con seis meses y renovarlo.

¿Qué hacer si no me ofrecen un contrato en prácticas?

Es recomendable exigir un contrato; si no te lo ofrecen, considera buscar otras oportunidades.

¿Qué ocurre si trabajo sin un contrato en prácticas?

Trabajar sin contrato puede dejarte sin derechos laborales y sin acceso a beneficios como la seguridad social.