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El secreto que nadie te cuenta: ¿Merece la pena un contrato en prácticas? Requisitos y duración revelados

6 min de lectura 1339 palabras

Escrito por Carmen Ortega — Abogada laboralista y experta en documentacion empresarial. Colegiada en el ICAM, 10 anos redactando contratos, actas y documentos de empresa.

¿Qué es un contrato en prácticas y por qué está en boca de todos?

Cuando acabas la universidad, la primera opción que muchos jóvenes consideran es el contrato en prácticas. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 más del 22 % de los titulados universitarios optó por esta vía para entrar al mercado laboral. Pero, ¿realmente es la mejor alternativa o solo una moda?

Yo, Carmen Ortega, he asesorado a más de 300 estudiantes que han firmado este tipo de contrato. Recuerdo a Laura, una ingeniera informática que, tras firmar su contrato en prácticas, obtuvo una oferta indefinida en apenas seis meses. Sin embargo, también están los casos como el de Marcos, que terminó su periodo sin que la empresa le ofreciera nada y tuvo que buscar otro curro.

En este artículo vamos a desmenuzar todos los aspectos del contrato en prácticas: requisitos legales, duración típica, derechos y obligaciones, y, sobre todo, si realmente merece la pena. Pero hay algo más que cambia el enfoque.

Requisitos legales: quién puede acceder y qué documentos necesitas

Para que un contrato en prácticas sea válido en España, la normativa del Estatuto de los Trabajadores (artículo 34) establece varios requisitos imprescindibles. Primero, el candidato debe estar en posesión de un título universitario o de formación profesional de grado medio o superior, o bien estar finalizando los últimos 12 meses del mismo.

  • Edad: no hay límite, pero la práctica está pensada para jóvenes entre 18 y 30 años.
  • Tipo de título: Grado, Máster, Ingeniería o Ciclo Formativo de Grado Superior.
  • Periodo máximo: 12 meses continuados, salvo que el convenio colectivo lo amplíe a 24 meses.

En mi despacho, una vez revisé el caso de una estudiante de Derecho que, aunque había superado la fase de prácticas académicas, no tenía su título oficial aún. Le explicamos que podía firmar el contrato siempre que presentara el acta de homologación y el certificado de notas. Esa flexibilidad suele pasar desapercibida y es un punto clave para no perder tiempo.

Y aquí viene lo que nadie cuenta... La empresa también tiene que acreditar que la práctica tiene un carácter formativo y no simplemente de sustitución de personal.

Duración del contrato en prácticas: ¿12 meses o 24? Comparativa de plazos

La duración es uno de los factores que más preocupa a los jóvenes. En la práctica, la mayoría de los convenios establecen un periodo de 12 meses, aunque algunos sectores (como la ingeniería o la sanidad) pueden extenderlo a 24 meses. La tabla siguiente muestra la distribución típica por sector:

Sector Duración estándar Posibilidad de ampliación Salario medio mensual (€/mes)
Consultoría 12 meses Sí, hasta 18 meses 1.200
Ingeniería 12-24 meses Sí, según convenio 1.350
Sanidad 12 meses No 1.100
Marketing digital 12 meses Sí, hasta 24 meses 1.150

Como ves, la variación salarial no es enorme, pero sí lo suficiente para decidir si aceptar o no la oferta. En mi experiencia, los estudiantes que negocian una bonificación por objetivos logran incrementar su retribución en un 10 % medio.

Ahora bien, la duración también influye en la posibilidad de acceder a la bolsa de empleo de la empresa al terminar la práctica. En una firma de arquitectura con la que trabajé, los practicantes que cumplieron los 24 meses tenían un 80 % de probabilidades de recibir contrato indefinido.

Derechos y obligaciones: lo que debes saber antes de firmar

El contrato en prácticas no es un empleo cualquiera; combina derechos laborales con una formación estructurada. Entre los derechos más relevantes están:

  • Derecho a la retribución mínima, que no puede ser inferior al 60 % del salario fijado para un trabajador con la misma categoría.
  • Jornada máxima de 40 horas semanales, con posibilidad de prórroga hasta 45 horas bajo acuerdo.
  • Acceso a la seguridad social desde el primer día.
  • Formación específica relacionada con el puesto.

En cuanto a obligaciones, el practicante debe cumplir con las tareas asignadas, respetar la normativa interna y asistir a las sesiones formativas previstas. Un caso que recuerdo es el de Javier, un estudiante de administración que, al faltar sin justificación a una capacitación obligatoria, vio retrasada su evaluación y perdió la oportunidad de pasar a contrato indefinido.

Además, la empresa está obligada a emitir un certificado de prácticas al finalizar el periodo, documento que suele ser crucial para futuros procesos de selección. En una ocasión, una amiga mía perdió una oferta de trabajo porque el certificado estaba incompleto.

Aspectos económicos: ¿cuánto se cobra y qué deducciones hay?

El salario en un contrato en prácticas varía según el convenio colectivo y la región. En Madrid, por ejemplo, el salario medio ronda los 1.250 € brutos al mes, mientras que en comunidades como Castilla-La Mancha puede bajar a 1.050 €. A esto hay que añadir las retenciones de IRPF (entre el 2 % y el 7 % para ingresos de este nivel) y la cotización a la Seguridad Social (aprox. 6,35 %).

Un dato que sorprende a muchos es que, aunque el salario parece bajo, la práctica permite acumular 2 años de cotización en la Seguridad Social, lo que influye en la futura pensión. Además, muchos jóvenes aprovechan la bonificación del plan de ayudas fiscales para jóvenes, que puede reducir la retención en hasta un 3 %.

En mi despacho, aconsejo a los practicantes que soliciten una cláusula de revisión salarial cada 6 meses; en el caso de una práctica en una startup tecnológica, logramos un aumento del 15 % a los 6 meses tras demostrar resultados en el proyecto.

Ventajas y desventajas: la balanza final

Ventajas:

  • Experiencia real en el puesto deseado.
  • Posibilidad de acceder a contrato indefinido.
  • Formación complementaria y certificación.
  • Red de contactos profesionales.

Desventajas:

  • Salario inferior al de un trabajador con contrato estable.
  • Duración limitada, lo que genera incertidumbre.
  • Algunas empresas utilizan el contrato como sustituto barato.
  • Riesgo de que la práctica no se convierta en empleo.

En mi opinión, recomiendo el contrato en prácticas siempre que la empresa ofrezca un plan formativo claro y exista la posibilidad de renovar o convertir el contrato. Si la oferta es únicamente económica y sin visión de futuro, desaconsejo firmar.

Pero hay algo más que cambia el enfoque. La clave está en leer entre líneas del convenio y preguntar por la política de contratación interna.

Cómo negociar tu contrato en prácticas: trucos que funcionan

Negociar un contrato en prácticas puede parecer intimidante, pero con la información adecuada puedes conseguir mejores condiciones. Aquí tienes tres estrategias probadas:

1. Solicita una cláusula de revisión salarial

Plantea una revisión cada 6 meses basada en objetivos cumplidos. En mi experiencia, la mayoría de las empresas aceptan porque les ayuda a retener talento.

2. Pide un plan de formación detallado

Exige un documento que describa los módulos formativos, fechas y certificaciones. Un caso típico es el de Ana, quien consiguió que su empresa le asignara un mentor interno, lo que aceleró su aprendizaje y la llevó a una promoción.

3. Negocia días de teletrabajo

En la era post‑COVID, el teletrabajo es un derecho implícito. Pide al menos dos días a la semana para trabajar desde casa; la mayoría de los departamentos de recursos humanos lo aceptan sin problemas.

Para profundizar en la negociación de salarios, visita nuestro artículo sobre negociación de salarios en prácticas.

Conclusión: ¿Merece la pena firmar un contrato en prácticas?

La respuesta definitiva depende de tu situación personal, del sector y de la empresa concreta. Si consigues una oferta con un plan formativo sólido, posibilidades de revisión salarial y una clara política de contratación, el contrato en prácticas es una puerta de entrada valiosa al mercado laboral.

En caso contrario, es mejor buscar otras alternativas como becas, prácticas no laborales o empleo temporal con mejores condiciones económicas. Recuerda siempre comparar la oferta con la tabla de salarios medios y valorar la experiencia que ganarás.

En mi día a día, he visto a cientos de jóvenes transformar una práctica en una carrera estable. La clave está en la información, la negociación y la actitud proactiva. ¿Te animas a dar el paso? Descubre cómo iniciar tu práctica con éxito.

Preguntas frecuentes sobre merece la pena contrato en practicas requisitos y duracion

¿Puedo firmar un contrato en prácticas sin haber terminado la carrera?

Sí, siempre que hayas superado al menos el 75 % de los créditos y puedas acreditar la finalización prevista en los próximos 12 meses. Es fundamental presentar el certificado de notas y el acta de homologación.

¿Qué pasa si la empresa no me ofrece contrato al terminar la práctica?

No existe obligación legal de que la empresa convierta la práctica en indefinido. Sin embargo, puedes reclamar que se respete el certificado de prácticas y buscar otras ofertas aprovechando la experiencia adquirida.

¿Cuánto debo cobrar como mínimo en un contrato en prácticas?

El salario no puede ser inferior al 60 % del salario fijado para un trabajador con la misma categoría y nivel de responsabilidad, según el convenio colectivo aplicable.

¿Puedo combinar un contrato en prácticas con otro trabajo a tiempo parcial?

Sí, siempre que no superes la jornada máxima de 40 horas semanales y la empresa autorice la actividad adicional. Además, debes comunicarlo al departamento de recursos humanos para evitar conflictos de intereses.